Madrid, 28 de junio de 2000

Discurso del Presidente ante la Junta de Accionistas

1. INTRODUCCI�N

Muy buenos d�as, se�oras y Se�ores accionistas. Quiero empezar agradeci�ndoles una vez m�s, en mi nombre y en el del Consejo de Administraci�n que presido, su asistencia a la Junta General de Repsol.


1999 ha sido un a�o especialmente significativo en la historia de Repsol.  La adquisici�n de YPF ha transformado nuestra dimensi�n y nuestra presencia en los diversos productos y mercados y ha multiplicado por m�s de dos el valor de nuestra Compa��a.

Con esta operaci�n finaliza una etapa para Repsol y para YPF y comienza para Repsol YPF una nueva llena de posibilidades. Hemos pasado de ser dos sociedades importantes de car�cter local o regional a convertirnos en una verdadera compa��a multinacional.

Hemos dejado de ser dos sociedades de raigambre espa�ola y argentina para constituir una nueva compa��a hispano-argentina, con dos sedes operativas en Madrid y Buenos Aires, con una estructura de activos equilibrada y mucho mejor preparada para competir en un sector crecientemente consolidado de lo que estaban anteriormente las dos corporaciones por separado.


A lo largo de mi intervenci�n expondr� lo que ha supuesto la operaci�n YPF, los rasgos fundamentales del ejercicio de 1999 marcado por la elevaci�n de los precios del crudo a partir del segundo semestre y por la nueva realidad de Repsol YPF; el avance de resultados del primer trimestre del a�o 2000 y las expectativas del a�o completo; y har� algunos comentarios sobre la apuesta de nuestra sociedad por el e-commerce, en el marco de la nueva econom�a.

Un apartado especial estar� dedicado a comentar brevemente las medidas de liberalizaci�n aprobadas el pasado viernes por el Gobierno de Espa�a y terminar� mi intervenci�n con la visi�n de futuro que tenemos de la empresa.

2.  ENTORNO ECON�MICO

Para encuadrar lo que ha sido el ejercicio 1999 para Repsol YPF, quiero referirme brevemente a la evoluci�n econ�mica en el a�o. En su conjunto,  la econom�a mundial creci� un 3,3% en 1999 y es previsible que lo haga por encima del 4% en los a�os 2000 y 2001.

Las condiciones econ�micas y financieras mejoraron extraordinariamente en 1999.  Frente a las turbulencias financieras de 1997 y 1998, con las crisis asi�tica, rusa, brasile�a, y, en general, crisis de confianza en los mercados financieros, el a�o 1999 se ha caracterizado por una fuerte recuperaci�n de las econom�as del sudeste asi�tico; una redoblada fortaleza de la econom�a estadounidense; una moderada expansi�n, con tendencia a su aceleraci�n, en Europa; y un crecimiento casi nulo en Latinoam�rica, que esconde un comportamiento muy dispar entre los distintos pa�ses de la regi�n.

Sin embargo, las respuestas de pol�tica econ�mica de los Gobiernos latinoamericanos han sentado las bases para un crecimiento sostenido en los pr�ximos a�os, tal como se�alan todos los organismos internacionales.

1999 ha sido un a�o sumamente positivo para la econom�a espa�ola, con un crecimiento econ�mico del 3,7%, muy superior al de la media de nuestros socios comunitarios, y una alta tasa de creaci�n de empleo en torno al 4,6%. A la fortaleza de la demanda interna se sum� una recuperaci�n de la demanda externa en la �ltima parte del a�o 1999, lo que se est� traduciendo en un incremento de la actividad econ�mica, en el presente a�o, superior al 4%.

Para Argentina, 1999 fue un a�o dif�cil con una ca�da del PIB del 3% derivada de los efectos contagio de la crisis rusa y brasile�a. Los mayores tipos de inter�s supusieron una carga para las cuentas p�blicas y un freno a la actividad privada, que se agrav� por los bajos precios de las materias primas y la ca�da de la demanda de los socios comerciales. La progresiva mejora de las condiciones internacionales y la credibilidad de las pol�ticas fiscal, laboral y de tipo de cambio permitir�n un aumento de la confianza y del crecimiento econ�mico a lo largo del presente a�o.

3.   EL MERCADO DEL PETR�LEO

Los precios del crudo experimentaron un fuerte aumento en 1999. Desde una media de 9,4 d�lares del barril de Brent en el mes de diciembre de 1998 hasta los 24,4 d�lares en diciembre de 1999. Un incremento que ha continuado en este primer semestre del a�o 2000 en un contexto de creciente volatilidad derivada de las expectativas sobre las decisiones de la Organizaci�n de Pa�ses Exportadores de Petr�leo y de los bajos niveles de stock existentes.

El aumento de precios en 1999 es el resultado del alto grado de cumplimiento de los acuerdos de reducci�n de la producci�n de los pa�ses pertenecientes a la OPEP del 23 de marzo de 1999, y de la disminuci�n de la de pa�ses no pertenecientes al cartel, como M�jico, Noruega y Rusia. Por otra parte, los bajos precios del petr�leo en 1998 trajeron consigo una reducci�n notable de las inversiones en exploraci�n y desarrollo en varios escenarios geogr�ficos y consecuentemente del ritmo de producci�n en el a�o 1999.

La reducci�n de la oferta se ha visto reforzada por los incrementos de la demanda derivados de la recuperaci�n econ�mica, m�s r�pida y fuerte de lo previsto en los pa�ses del sudeste asi�tico, y por la continuada fortaleza del crecimiento norteamericano.

Como concecuencia de la expansi�n de estas econom�as, el consumo mundial de crudo se increment� en 1999 en un mill�n de barriles/d�a, de los cuales 500.000 correspondieron a los pa�ses asi�ticos, y otros 500.000 a los Estados Unidos.

La recuperaci�n de los precios del crudo en 1999 ha continuado durante el a�o 2000. Tras una ligera ca�da en enero, derivada de la reducci�n de los stocks acumulados en diciembre de 1999, por temor al efecto 2000, los precios continuaron al alza hasta la reuni�n de la OPEP del 27 de marzo, donde se acord� aumentar la producci�n en 1,7 millones de barriles/d�a, suprimiendo el recorte de igual magnitud acordado el a�o anterior.

La reducci�n de precios durante el mes de marzo y primeros d�as de abril, en los que el Brent descendi� desde el nivel de 32 d�lares/barril hasta el de 20,6 d�lares/barril, no continu� en cuanto que los agentes advirtieron que el aumento de producci�n era insuficiente para satisfacer la demanda mundial de crudo, y que los pa�ses de la OPEP cumpl�an en grado suficiente los acuerdos adoptados.

De esta forma, los precios retomaron la senda alcista, a partir de la segunda semana de abril para alcanzar de nuevo 30 d�lares/barril para el crudo Brent a finales del mes de mayo, y se estabilizaron alrededor de este precio a la espera de la nueva reuni�n de la OPEP del d�a 21 de junio. El aumento de cuotas acordado en esta reuni�n de 708.000 barriles/d�a no ha conseguido moderar los precios, que no disminuir�n, de forma sostenida, hasta que la creciente demanda se vea satisfecha por aumentos de producci�n, o hasta que los altos precios reduzcan la demanda de manera significativa.

Una reducci�n de los precios del petr�leo, independientemente de factores estacionales, s�lo podr�a conseguirse a corto plazo con un fuerte incremento de la producci�n OPEP, poco probable despu�s de la experiencia de 1998 o un descenso de la demanda que nadie pronostica. Y para alcanzar a medio plazo un nuevo equilibrio entre la oferta y la demanda, ser�n nuevamente factores determinantes las inversiones en exploraci�n y desarrollo, el ahorro energ�tico y el uso de las energ�as alternativas. Por lo tanto, con las l�gicas fluctuaciones coyunturales muy ligadas al nivel de los stocks, es de esperar que los precios del crudo contin�en con su actual fortaleza de aqu� a final de a�o.

En cualquier caso, cuando se mira hacia atr�s, los bajos niveles de los precios en los �ltimos meses de 1998 parecen confirmarse como una situaci�n excepcional, y, de hecho, si se compara la media de las previsiones de los analistas de hace un a�o con las actuales, se comprueban incrementos sustanciales en las curvas temporales de las predicciones.

4. LA INTEGRACI�N, UN HECHO

El 5 de junio del pasado a�o se celebr� con car�cter extraordinario una Junta General de Accionistas de la Compa��a para explicar con detalle la operaci�n de compra de YPF. Pedimos su apoyo para financiar parcialmente esta compra con una ampliaci�n de capital que, como ustedes saben, fue una de las mayores realizadas hasta esa fecha en los mercados internacionales, y constituy� un completo �xito por la cantidad y calidad de la demanda y por la revalorizaci�n de la acci�n durante su desarrollo.

En aquella Junta Extraordinaria explicamos lo que significaba la compra de YPF. Pusimos de relieve la complementariedad entre sus activos, la estrategia de la operaci�n respecto a los cuatro pilares que constitu�an los ejes de futuro de la Compa��a, y se�alamos la nueva posici�n que pas�bamos a ocupar dentro del sector petrolero.

No quiero insistir en estos aspectos pues son bien conocidos. Sin embargo, a lo largo de mi exposici�n, me centrar� en algunos conceptos y pron�sticos que entonces se formularon, pues desde el observatorio del a�o transcurrido pueden valorarse m�s adecuadamente.

Quisiera, en primer lugar, hacer un breve comentario al proceso de integraci�n de Repsol e YPF que pr�cticamente hemos completado en un per�odo muy r�pido, de menos de un a�o.

El modelo de integraci�n elegido fue el de una fusi�n entre iguales. La clara complementariedad de los negocios y de las personas, con apenas actividades redundantes, la pasada experiencia de ambas compa��as en procesos de racionalizaci�n y transformaci�n produjeron excelentes resultados. Tambi�n sus parecidas estrategias de expansi�n internacional, especialmente en Latinoam�rica, para reducir la concentraci�n y dependencia de sus propios pa�ses, han facilitado el camino para que muy poco tiempo despu�s de la adquisici�n de YPF, Repsol YPF funcione como una unidad estrat�gica y operativa �nica.

Trece d�as despu�s de la finalizaci�n de la Oferta P�blica de Adquisici�n (OPA) de acciones de YPF, el Consejo de Administraci�n de Repsol S.A. acord� proponer a la Junta General de Accionistas cambiar el nombre de la Compa��a por el de Repsol YPF y crear un Comit� de Integraci�n que coordinase y dotase de mayor eficiencia a la gesti�n del proceso de integraci�n. Este Comit�, compuesto por altos ejecutivos de la Compa��a y por m� mismo, nos permiti� avanzar r�pidamente en el desarrollo del valor potencial a corto y largo plazo de la fusi�n, y aprovechar las ventajas que comporta un mayor tama�o y extendiendo a toda la organizaci�n las mejores pr�cticas de gesti�n. Las actuaciones del Comit� nos han permitido identificar unos beneficios potenciales de la integraci�n que triplican la cifra inicialmente estimada de 200 millones de euros.

Igualmente, se adopt� una nueva estructura organizativa totalmente integrada y de alcance mundial con un centro corporativo �nico y dos sedes operativas, Madrid y Buenos Aires. La nueva organizaci�n del grupo Repsol YPF fue aprobada por el Consejo de Administraci�n el 28 de julio. En el dise�o de la misma, uno de los objetivos fue identificar a las personas que por su experiencia profesional y capacidad t�cnica presentaban el perfil m�s apropiado para ocupar puestos de responsabilidad en la gesti�n de cada uno de los negocios. Las personas designadas proceden tanto de YPF como de Repsol.

Est� claro que un proceso de estas caracter�sticas tiene un horizonte temporal superior a un a�o, pero lo ya conseguido es muy importante. Continuaremos trabajando para conformar una cultura empresarial �nica, para lo que prestaremos especial atenci�n a las pol�ticas y sistemas de gesti�n de los recursos humanos.

Como podr�n comprobar los se�ores accionistas por estas reflexiones, nos planteamos la adquisici�n de YPF como una integraci�n paritaria y a este esp�ritu responde la propuesta de cambiar nuestra raz�n social por la de Repsol YPF, a fin de reflejar de forma expl�cita la nueva realidad de nuestra Compa��a.

5. UNA INTEGRACI�N OPORTUNA, COHERENTE, DE CRECI-MIENTO Y CON RESULTADOS

Dijimos que la compra de YPF se hac�a en un momento oportuno, que derivaba de dos hechos; de un precio del crudo especialmente bajo, y de una situaci�n econ�mica en Latinoam�rica grave, que cre�mos injusta y pasajera.

La realidad ha superado nuestros m�s optimistas planteamientos. El precio del crudo, que era de 11 d�lares/barril de Brent cuando adquirimos el primer 15% de YPF y de 16,5 d�lares/barril de Brent cuando lanzamos la OPA por la totalidad, se ha situado en este primer semestre en un promedio superior a los 26 d�lares/barril. Dudamos de que se pueda mantener este precio a largo plazo, pero s� pensamos que el crudo, en el futuro, superar� en todo caso el precio de 16 d�lares que usamos en nuestro plan de negocio de adquisici�n y que seguimos manteniendo, por prudencia, en nuestro plan estrat�gico a seis a�os.

Tambi�n adquirimos YPF cuando en Brasil se estaban produciendo depreciaciones continuadas y en Argentina hab�a una recesi�n. Hoy la econom�a brasile�a ha dado muestras de gran dinamismo;  y, Argentina, donde en ning�n momento se ha cuestionado la convertibilidad, est� empezando a salir de la crisis. El futuro del �rea se muestra esperanzador y todas las previsiones internacionales se�alan claros indicios de crecimiento sostenido en la regi�n.

Dijimos tambi�n en aquella Junta que la adquisici�n de YPF era una operaci�n estrat�gicamente coherente. El mercado ha respaldado totalmente esta afirmaci�n, no s�lo con los premios otorgados a la misma por prestigiosos foros y medios nacionales e internacionales, de los que destacar�a los otorgados por el Financial Times a la “Mejor Fusi�n Estrat�gica” y el de la revista Forbes a la “Mejor Compa��a Mundial en el sector energ�tico”; sino, sobre todo, por la evoluci�n de la cotizaci�n de las acciones.

A 2 de mayo de 2000, un a�o despu�s del lanzamiento de la OPA sobre YPF, las acciones de Repsol se hab�an revalorizado un 34% m�s que el IBEX, un 43% m�s que el promedio de las petroleras americanas y un 39% m�s que el promedio de las petroleras europeas.

Se�alamos, por otro lado, que la compra de YPF era una operaci�n de crecimiento, pues nos situaba plenamente en un continente lleno de oportunidades. A nuestra fuerza en distribuci�n de gas se sumaba una gran producci�n de este hidrocarburo en la regi�n, y as� nos convert�amos en un actor clave de la fuente energ�tica de mayor futuro.

El a�o transcurrido desde que hicimos estos pron�sticos ha servido para confirmarlos. Durante su transcurso, hemos tenido acceso a numerosas operaciones de inversi�n y de alianzas b�sicamente, siempre en estas zonas y en esta fuente de energ�a.

Algunas de estas oportunidades, como la gran operaci�n de Trinidad y Tobago y las distribuciones de San Pablo Sur en Brasil y M�xico Distrito Federal, se han substanciado con �xito.
Se han firmado sendos acuerdos estrat�gicos con ENAP y Petropar, empresas p�blicas de Chile y Paraguay, que permitir�n expandir y desarrollar nuestras actividades en esos pa�ses.
Finalmente, hemos avanzado en otras operaciones, como el intercambio de activos con Petrobras y una adquisici�n de reservas de gas en el norte de �frica, con destino al mercado espa�ol.
Lo importante de esta relaci�n de oportunidades no son sus resultados puntuales, sino la firme constataci�n de que la estrategia que hemos desarrollado ser� la base de una gran expansi�n, de alta rentabilidad.
Dijimos, por �ltimo, que ten�amos un plan de trabajo de implantaci�n inmediata que permitir�a una reducci�n de costes y una mejora sustancial de la estructura financiera, a partir de un plan de desinversiones.
En este punto se ha apreciado una rapidez superior a la prevista. La plantilla de Repsol e YPF se ha reducido de una forma homog�nea y no traum�tica en m�s de 1.000 personas desde el mes de julio de 1999, con lo que ya se ha superado el objetivo planteado inicialmente. Los costes totales de la Compa��a ya han disminuido en m�s de la mitad del importe de 600 millones de d�lares, objetivo que triplica el inicial seg�n he comentado anteriormente. 

El compromiso de desinversiones de 2.500 millones de d�lares ha sido completado en m�s de la mitad con la venta de una serie de activos, entre los que se destacan los campos de petr�leo del Mar del Norte y de gas en el Panhandle de Texas.

El nuevo escenario del precio del crudo y sus consecuencias patrimoniales y en la cuenta de resultados de nuestra Compa��a, nos ha permitido reconsiderar la composici�n del plan de desinversiones de los pr�ximos a�os, manteniendo el objetivo cuantitativo. La idea es no vender m�s activos de upstream que los ya iniciados, pues las enajenaciones requeridas por las nuevas medidas liberalizadoras nos permitir�n superar ampliamente la cifra comprometida, con desinversiones de activos espa�oles en el downstream.

6.  LA NUEVA DIMENSI�N DE REPSOL YPF. EL SEGUNDO SEMESTRE DE 1999

Pero el principal aspecto de la integraci�n, mucho m�s importante que los anteriormente mencionados, es el cambio que se ha producido en la estructura y composici�n de la cuenta de resultados de Repsol tras la adquisici�n de YPF.

Estamos presentando las cuentas del ejercicio de 1999 y por tanto tengo que referirme a �l, pero me limitar� a se�alar que la empresa continu� su crecimiento aumentando el resultado operativo un 59%, el cash flow neto un 48%, y el beneficio neto un 16%.

Sin embargo, estos datos agregados son poco ilustrativos, pues el ejercicio 1999 tuvo dos mitades muy distintas. Una primera con YPF fuera de la empresa y otra segunda con YPF dentro. Es necesaria la comparaci�n entre los dos semestres para tener una primera idea de lo que ha significado la compra de YPF. Se puede apreciar que la empresa del segundo semestre es mucho m�s equilibrada y pr�cticamente el doble que la del primer semestre.

Efectivamente, entre el primer semestre y el segundo, el resultado operativo creci� un 127%; el cash flow neto, un 89%; y el beneficio neto, un 156%.

7. LOS RESULTADOS EN EL PRIMER TRIMESTRE DE 2000

En el primer trimestre de este a�o 2000 ha continuado la misma t�nica. La empresa duplica todas las magnitudes econ�micas del primer trimestre del a�o pasado.

Se vuelve a apreciar el buen equilibrio estructural de estos beneficios que proceden en m�s de un 50% de la Exploraci�n y Producci�n y en un 64% de fuera de las fronteras espa�olas, porcentaje que nos configura como la multinacional de origen espa�ol con menor dependencia de los mercados iniciales.

Es necesario resaltar que, como consecuencia del Acuerdo alcanzado con la Caixa a principio del presente a�o, se ha consolidado por primera vez por integraci�n global los resultados de Gas Natural Sdg. Quiero aprovechar este momento para agradecer de nuevo, p�blicamente, la actitud positiva que en todo momento ha tenido la Caixa en este proceso, representada en este Consejo de Administraci�n por su Presidente, Sr.Vilarasau, y su Director General, Sr. Brufau.

Es tambi�n importante destacar que la contribuci�n de YPF a estos resultados ha superado nuestras expectativas. La empresa YPF ha aportado al beneficio neto de este trimestre m�s de 30.000 millones de pesetas, despu�s de deducir los costes financieros derivados de la adquisici�n y las dotaciones para amortizar el fondo de comercio creado por la misma. Esto significa que, a pesar de la ampliaci�n de capital realizada, la operaci�n est� siendo fuertemente creadora de valor, pues ha determinado un aumento de 12 pesetas en el beneficio por acci�n y de 44 pesetas en el cash flow por acci�n, que en t�rminos relativos supone crecimientos del 21% y del 33% respectivamente.

Los beneficios netos atribuibles de este primer trimestre, que alcanzan la cifra de 82.000 millones de pesetas, nos han situado por primera vez a la cabeza del ranking empresarial espa�ol por este concepto.

Un �ltimo pensamiento que quer�a compartir con ustedes sobre la evoluci�n de este resultado de Repsol YPF es la magnitud de las cifras econ�micas, y especialmente de la m�s significativa de ellas, el cash flow neto. En el primer trimestre de 2000 hemos alcanzado un cash flow neto de 229.000 millones de pesetas, mientras en todo el a�o 1996 obtuvimos un cash flow neto de 259.000 millones de pesetas. Pr�cticamente, hoy, la empresa produce en un trimestre lo que generaba en todo un ejercicio hace tan s�lo cuatro a�os, cuando me incorpor� a la Compa��a.

Puede decirse, por tanto, que se est� consolidando una obra larga, y en esta tarea esta Presidencia ha sido un hito m�s en una trayectoria mod�lica.

En efecto, cuando Repsol se cre� en el a�o 1986, nuestra sociedad, que era b�sicamente una empresa espa�ola de downstream, obtuvo un beneficio operativo anual de 53.000 millones de pesetas, del que un 85% provino de la actividad en Espa�a.

Hoy,  sin embargo, Repsol YPF es una gran multinacional que opera en 32 pa�ses y ha obtenido en el primer trimestre de este a�o un beneficio operativo de 220.000 millones de pesetas, de los que solamente el 36% se ha generado en Espa�a. La empresa, por tanto, ha multiplicado desde su creaci�n por 16 su capacidad de generaci�n de beneficios, a la vez que ha reducido su dependencia del mercado espa�ol en un 64%. Hemos sabido buscar un camino en un entorno global y en mercados abiertos. Por ello, nuestro Grupo siempre estar� a favor de todo lo que signifique liberalizaci�n y competencia.

Para cerrar este breve repaso de la evoluci�n econ�mica de la Compa��a, quiero anticiparles que, durante el segundo trimestre del presente a�o, la Empresa va a continuar su buena trayectoria.

El precio del crudo ha registrado valores medios m�s altos que en el primer trimestre,  y los m�rgenes internacionales de refino han estado fuertes, especialmente los de reformado, respondiendo a la demanda del mercado norteamericano.

Esta buena evoluci�n de los m�rgenes internacionales de unas actividades fundamentales va a permitir compensar los malos resultados obtenidos en la comercializaci�n de productos petrol�feros y gases licuados en los pa�ses en que actuamos, pues, como ustedes saben, no solamente en Espa�a se ha producido un estrechamiento de m�rgenes comerciales.  En muchos pa�ses ha habido presiones de la opini�n p�blica y de las Administraciones, y este primer semestre se recordar� como uno de los peores que ha vivido la actividad comercial a nivel mundial.

La Compa��a aborda el resto del ejercicio sobre unas bases muy claras. En pocos d�as estar� en pleno funcionamiento la nueva unidad de �xido de propileno y estireno mon�mero de Tarragona, que arranca en una magn�fica coyuntura de m�rgenes internacionales de estos productos. Tambi�n, en el mes de julio, entrar� en servicio la planta Prof�rtil en Argentina, la mayor unidad latinoamericana de fertilizantes, donde nuestro Grupo tiene el 50% y el suministro de su importante consumo de gas.

El negocio del gas sigue creciendo a un ritmo de 40.000 nuevos clientes cada mes, que van dejando sentir su peso en los resultados, y la producci�n de crudo y gas llevar� una trayectoria ascendente, por los programas de recuperaci�n secundaria puestos en marcha en petr�leo y por la nueva creaci�n de mercados del gas.

No ser�a serio, se�ores accionistas, que les hiciese ning�n pron�stico de beneficios del a�o 2000 pues, como ustedes saben, nos movemos en mercados muy vol�tiles. Sin embargo, s� me parece justo compartir con ustedes estos elementos para el optimismo.

Por supuesto que obedecen a un precio del crudo especialmente alto, pero otra gran parte reposa en circunstancias m�s profundas de la evoluci�n de nuestra empresa, en su nueva masa cr�tica y estructura competitiva y en los ahorros y sinergias derivados de la integraci�n con YPF.  Puedo decirles, Se�ores accionistas, que seguimos construyendo y planificando con escenarios de crudo mucho m�s modestos; y puedo asegurarles fuertes crecimientos futuros, aunque se volviese a precios del crudo en el entorno de los 16 d�lares.

Quisiera a continuaci�n hacer una menci�n de la utilizaci�n que han hecho algunos medios de estos resultados, en la reciente pol�mica sobre los precios de las gasolinas.

Ya les he indicado que m�s de la mitad de nuestros beneficios proceden de Exploraci�n y Producci�n, y un 64% de fuera de Espa�a, y les podr�a a�adir que hemos tenido una importante ca�da, tanto en Repsol Butano, por la congelaci�n de precios determinada por el Gobierno en octubre de 1999, como en las redes de estaciones de servicio pues, como ustedes saben muy bien, hemos sido muy prudentes en la transmisi�n de las subidas de los precios de los productos internacionales en los pa�ses en que actuamos.

Sin embargo, no es �ste el dato importante que quer�a destacarles, sino el profundo cambio estructural que ha sufrido la Compa��a. Sin la compra de YPF, esta tremenda reducci�n de los m�rgenes comerciales hubiera afectado muy seriamente a Repsol. Sin embargo, con nuestra nueva fortaleza en el upstream y Latinoam�rica, hemos podido continuar con un sano crecimiento en una dif�cil coyuntura.

Al respecto, para poner en su justo termino la importancia relativa de la comercializaci�n de gasolinas en Espa�a, quiero indicarles que el beneficio operativo no representar�a m�s del 4% del total del beneficio operativo de la Compa��a en el mejor de los casos.

Las presiones que gran parte de los gobiernos occidentales est�n ejerciendo sobre la industria no se consideran acertadas por expertos y medios de comunicaci�n internacionales, pues van en contra del principio de libertad de empresa, y pueden determinar un empobrecimiento de la competencia en el futuro. De la misma forma que a nadie se le ocurri� subvencionar la escas�sima rentabilidad de la producci�n de petr�leo -cuando el crudo se situ� en 10 d�lares el barril- con m�rgenes adicionales en la comercializaci�n de los productos, no es aceptable que se obligue a las petroleras integradas a transferir parcialmente, en la actualidad, sus m�rgenes del upstream al downstream.

Antes de finalizar este apartado quiero referirme, con especial �nfasis, a la inauguraci�n del Complejo de �xido de Propileno y Estireno-Mon�mero de Tarragona, en un acto presidido por Sus Majestades los Reyes el pasado d�a 19 de junio.  Este Complejo, con una capacidad nominal de producci�n anual de 150.000 toneladas de �xido de propileno y 340.000 toneladas de estireno, que ser�n superadas en la pr�ctica, ha supuesto una inversi�n total superior a los 85.000 millones de pesetas, y ha constituido la culminaci�n del mayor proyecto industrial realizado hasta la fecha con tecnolog�a espa�ola.

Debo resaltar la importancia intr�nseca de la fabricaci�n del �xido de propileno, actividad que requiere un alto grado de especializaci�n. El hecho de disponer de tecnolog�a propia, como es el caso de Repsol YPF, supone un factor estrat�gico fundamental para la empresa, as� como la posibilidad de colocarla en las mayores cotas de competitividad en el panorama mundial, teniendo en cuenta el muy reducido n�mero de compa��as con capacidad en este �rea.

Es una satisfacci�n que nuestra empresa haya protagonizado, insisto, la mayor inversi�n jam�s realizada en Espa�a con tecnolog�a propia y por ello quisiera felicitar a todos los que, tanto desde la empresa como desde fuera de ella, han hecho posible este hecho singular, que nos distingue del resto de la industria de nuestro pa�s.

8. REPSOL YPF Y EL COMERCIO ELECTR�NICO

Creo que ninguna compa��a, sea del sector que sea, puede ignorar las implicaciones que se derivan del desarrollo de la nueva econom�a. El cambio en la posici�n competitiva de una empresa se ver� afectado de manera sustancial por la nueva realidad del comercio electr�nico.

REPSOL YPF est� apostando decididamente por �l. La opci�n tomada por nuestra Compa��a es la de utilizar estas nuevas posibilidades para el desarrollo de nuestra estrategia b�sica, sin salir de los negocios actuales por migraci�n a nuevas actividades.

Se trata de explotar las ventajas de las nuevas herramientas para desarrollar los procesos internos y las relaciones comerciales con proveedores y clientes.

El Grupo Repsol YPF-Gas Natural cuenta con una base de partida excelente, porque poseemos marcas comerciales de prestigio; tenemos m�s de 17 millones de clientes con contrato; disponemos de la infraestructura f�sica de transmisi�n de datos a trav�s de una red de fibra �ptica de m�s de 8.000 kil�metros; y poseemos una red log�stica con disponibilidad de servicios de atenci�n a clientes y reparto a domicilio.

Dentro de las iniciativas en curso, el pasado d�a 20 de junio se present� el portal en Internet “Repsol-ypf.com”, ya operativo, que combina por primera vez en nuestro sector las funcionalidades de los negocios de B2B y B2C.

Una caracter�stica propia de este Portal, diferente de los ya existentes en la red, es que se dirige, adem�s de a los clientes de la Compa��a, que podr�n establecer sus relaciones con nuestra empresa a trav�s de este nuevo canal, a todos los consumidores y usuarios de Internet, sean o no clientes de Repsol YPF.

Las primeras cifras de acceso al Portal nos permiten abrigar grandes esperanzas, pues hemos alcanzado una media diaria de m�s de 130.000 p�ginas visitadas, lo que convierte a nuestro portal en uno de los m�s visitados, con cifras que rondan los 4 millones de p�ginas mensuales.

En cuanto a la mejora de procesos en la relaci�n entre Empresas (B2B), estamos participando en dos proyectos. El primero ata�e a la funci�n de compras (e Procurement) de bienes y servicios espec�ficos para la industria de petr�leo con otros 13 socios fundadores, entre los que se encuentran las m�s importantes empresas del sector, y que re�ne una capacidad conjunta de compra de cerca de 125.000 millones de d�lares, de los que 11.000 corresponden a nuestra Compa��a.

El segundo se ocupa de la actividad qu�mica, en el que Repsol YPF participa con otras 34 empresas en la iniciativa ChemConnect, que es propiamente un mercado de compraventa de productos de la industria y de capacidad de producci�n.

Todas estas iniciativas comportan la necesidad de adecuar procedimientos y organizaci�n de la empresa para extraer el m�ximo rendimiento a las nuevas posibilidades, lo que adem�s de un reto es una oportunidad en el actual proceso de integraci�n.

9.  LA LIBERALIZACI�N, UNA OPORTUNIDAD

Antes de referirnos al futuro que nos aguarda, quer�a dedicar unos minutos a comentar los profundos cambios de regulaci�n que se est�n viviendo en Espa�a, pues este mercado liberalizado constituye una nueva oportunidad de futuro que sabremos aprovechar.

Como ustedes saben, Repsol YPF y Gas Natural siempre han cre�do en la necesidad de un marco lo m�s libre posible para desarrollar todo su potencial. Este deseo de nuestro Grupo coincide en sus rasgos b�sicos con el planteamiento del Gobierno y responde a una realidad hist�rica: nuestra empresa se ha desarrollado cuando los procesos de liberalizaci�n y privatizaci�n acaecidos en diversos pa�ses han permitido, en dura competencia con las grandes multinacionales del sector, constituir la realidad empresarial que es hoy nuestra Compa��a.

Puedo decirles, por ello, que la cooperaci�n de nuestro Grupo con el Gobierno en la liberalizaci�n de los sectores en que act�a est� siendo constructiva y que nos sentimos en sinton�a con el marco que se ha fijado y con las oportunidades que se puedan derivar del mismo.

Como ustedes saben, Repsol YPF hab�a explicado repetidamente al mercado que su pol�tica de comercializaci�n de carburantes en Espa�a, y ahora en Argentina, no est� orientada a aumentar cuota, sino a ir perdi�ndola gradualmente, y a disponer de una red m�s reducida, pero m�s eficiente, con mayor proporci�n de gesti�n propia y, por tanto, con mayor valor a�adido, como la reciente experiencia de los Supercor en nuestras estaciones de servicio, cuyos resultados en el primer a�o de funcionamiento han superado las expectativas m�s optimistas.

No es c�modo ni bueno para nosotros mantener cuotas cercanas al 50% en el mercado de productos petrol�feros, sostenidas en buena parte con una red de estaciones abanderadas de escaso margen.

Ello era producto de la historia y tuvo un sentido mientras el refino era excedentario y hab�a que asegurar sus salidas. Hoy, con un refino deficitario que tiene colocada toda su producci�n, nos orientamos hacia una red algo inferior en tama�o a la que ahora poseemos, pero en su mayor�a propia, con una buena proporci�n de gesti�n propia y, por tanto, con mucho mayor valor a�adido.

Por supuesto, seguiremos colaborando con aquellos propietarios y gestores de estaciones de servicio que hayan depositado su confianza en nuestras marcas y quieran seguir compartiendo con nosotros la actividad, cada vez m�s competitiva, de la distribuci�n minorista de los productos petrol�feros. Les apoyaremos, como siempre, con publicidad, promociones, tarjetas y el mejor producto.

En cuanto a CLH, creemos que reducir al 25% la actual participaci�n en la compa��a nos permite avanzar en nuestros compromisos de desinversi�n, con consecuencias menores que las que tendr�amos vendiendo otros activos de exploraci�n y producci�n. Aparte de ello, CLH se hace m�s independiente, y eso s�lo podemos celebrarlo pues, desde esa situaci�n, se constatar� su competitividad con otras redes log�sticas, y se pondr� de manifiesto su eficacia y su neutralidad como common carrier.

En el tema del gas, creemos que es bueno que la infraestructura b�sica tenga un accionariado distinto y una gesti�n independiente de la distribuci�n y la comercializaci�n. Est�bamos trabajando en este esquema desde antes de las �ltimas elecciones legislativas y, por lo tanto, las medidas aprobadas corroboran el modelo que hab�amos elegido.

Tambi�n dec�amos que aflorar�an nuevos competidores en el mercado gasista espa�ol, como ya lo est�n haciendo. Que sea el mercado y no la planificaci�n quien asigne las inversiones m�s eficaces. El calendario fijado por el Gobierno nos coloca, por supuesto, a la cabeza de Europa en liberalizaci�n y, desde ahora, nos orientaremos a ser un jugador importante en un mercado con mayor concurrencia, procurando obtener el m�ximo retorno en las inversiones que destinamos al mismo, ahora, sin las ataduras que, a distintos requerimientos, podr�an condicionar la optimizaci�n de la funci�n econ�mica del beneficio.

10.  PLANTEAMIENTO DE FUTURO

Repsol YPF es una de las pocas compa��as petroleras que puede asegurar que tiene muchas m�s oportunidades inversoras que recursos financieros. As� es y as� seguir� siendo.

La parte positiva de esta caracter�stica es que la Compa��a va a ser muy selectiva en su proceso inversor, con las consiguientes consecuencias en rentabilidad.

En este sentido quiero reiterar a todos ustedes la coherencia de la estrategia de Repsol YPF. Los cuatro pilares que ven�a indic�ndoles en todas las Juntas que he tenido la suerte de presidir ya han quedado pr�cticamente culminados con la adquisici�n de YPF. Sin embargo, no se ha dado ning�n salto en el vac�o,   y la estrategia que ahora seguimos es heredada directamente de esos cuatro pilares, enfatizada en algunos matices.

Las nuevas claves que la empresa ha elegido para conformar su futuro son las siguientes:

     Crecer, f�sica y econ�micamente, en exploraci�n y producci�n, as� como en gas y generaci�n el�ctrica, siempre ligada a los yacimientos propios.

     Mejorar la actividad de downstream de petr�leo y gas, con crecimiento del valor a�adido del refino y marketing en Argentina, y fuerte expansi�n en el resto de Latinoam�rica, donde somos la primera empresa        privada, con atenci�n especial al Cono Sur.

Las inversiones programadas para el desarrollo de esta estrategia se elevan a 24.000 millones de euros, 4 billones de pesetas, en el per�odo 2000-2005, de los que la mitad ir�n destinados a exploraci�n y producci�n, la cuarta parte a gas y electricidad y la otra cuarta parte a refino, marketing y qu�mica. Al t�rmino de este plan, la empresa habr� cambiado su equilibrio estructural, aumentar� el peso del upstream y del gas y electricidad, y se reducir� consecuentemente la contribuci�n de los negocios del downstream.

El resultado econ�mico de este programa ser� el de continuar creciendo a doble d�gito, con escenarios de crudo en torno a los 16 d�lares, y aumentar sustancialmente la rentabilidad sobre activos.
La producci�n anual de petr�leo y gas dentro de seis a�os ser� m�s de un 50% superior al actual, y toda ella ser� repuesta aumentando las reservas significativamente.
En este punto s� quiero destacar que, desde que se produjo la integraci�n de Repsol e YPF, las reservas probadas est�n creciendo de forma continua a base exclusivamente de descubrimientos y revisiones.
Hemos sido capaces de reponer el mill�n de barriles/diarios que estamos produciendo y compensar las ventas de los campos de Estados Unidos y Mar del Norte, lo que est� por encima de los objetivos que razonablemente se podr�an esperar.
Los descubrimientos han sido numerosos, pues se est� realizando una exploraci�n de bajo riesgo y el ratio de perforaciones positivas respecto a totales est� siendo alto. Entre ellos ha habido hallazgos de tama�o notable, como los de Santa Margarita en Bolivia de 300 millones de barriles y Trinidad y Tobago de 330 millones de barriles. Algunos otros, como los de Venezuela, abren paso a potenciales muy interesantes para un inmediato futuro.
La relaci�n expuesta muestra que la Compa��a re�ne todos los ingredientes para desarrollar un gran crecimiento rentable sin necesidad de ninguna adquisici�n ni combinaci�n importante.

11. PROPUESTAS A LA JUNTA GENERAL DE ACCIONISTAS

Quiero referirme a continuaci�n a las propuestas que se presentan a esta Junta General, algunas de ellas habituales, como son las que corresponden a los seis primeros puntos del Orden del D�a. Adem�s, proponemos en el punto 7 una actualizaci�n de los Estatutos de la Sociedad, modificando varios art�culos, entre ellos el primero, para que la Sociedad pase a denominarse Repsol YPF, S.A.; y, en los puntos 8 a 10 tres aumentos de capital para hacer frente a las Ofertas de Adquisici�n de Acciones de sociedades en las que ya tiene Repsol YPF el control.

Aparte de ello, se ha considerado conveniente incorporar en los puntos 11 y 12 la posibilidad de emitir instrumentos financieros, como bonos u obligaciones convertibles o simples, dejando en manos del Consejo de Administraci�n la posibilidad de llevar a la pr�ctica tales emisiones en funci�n de los intereses de la Compa��a y a la vista de la situaci�n de los mercados financieros.  Por �ltimo, el punto 13 incorpora una delegaci�n de facultades para la formalizaci�n y ejecuci�n de los acuerdos adoptados por la Junta.

Quiero referirme especialmente a la propuesta que se formula a esta Junta General para exigir un qu�rum reforzado por el cambio de estructura. Es importante para la Compa��a que se entienda que estas medidas no obedecen a ning�n intento irracional de blindaje. Repsol YPF est� abierta al mercado y cree que las ofertas publicas de adquisici�n son positivas para las sociedades y sus accionistas. 

Sin embargo, es importante asegurar que no haya ofertas oportunistas durante el periodo en que los mercados observan el desarrollo de la adquisici�n de YPF y el cumplimiento de los objetivos financieros de la sociedad, as� como durante los meses de incertidumbre que se derivan de cambios radicales en el marco del sector, como los que ahora ha puesto en marcha el Gobierno espa�ol.

Estamos en un per�odo importante para la Compa��a. Nuestro cumplimiento de los compromisos formulados ante el mercado con motivo de la adquisici�n de YPF y la conformaci�n de un modelo estable en el sector energ�tico espa�ol ser�n los elementos que catapultar�n la capitalizaci�n burs�til y elevar�n los m�ltiplos de la sociedad.
Tambi�n me parece importante citar otras tres propuestas a esta Junta General. Las tres tienen en com�n ofrecer acciones de Repsol de nueva emisi�n en ofertas de canje por acciones de Astra, YPF y Repsol Comercial de Productos Petrol�feros.
La primera de estas operaciones estaba en cierto modo descontada por el mercado, al que hab�amos comunicado que ten�amos el prop�sito de integrar las operaciones de Astra y de YPF. La OPA que ahora formulamos presenta con toda claridad este objetivo, pues es l�gico ofrecer al accionista minoritario una posibilidad de separaci�n antes de abordar una completa integraci�n, de la que se derivar�n considerables ahorros.
Otra de las propuestas responde a la adecuaci�n de los estatutos sociales a lo dispuesto en la Ley 55/99 en materia de retribuci�n de los administradores y personal de la Compa��a. Con ello se responde al deseo de involucrar a un n�mero creciente de trabajadores de la Compa��a en el objetivo de creaci�n de valor, medido como aumento de la cotizaci�n. Creemos que los intereses de los accionistas tienen que estar en confluencia con los que trabajamos en la sociedad, expresado en el valor de la acci�n. Pensamos que no hay mejor gu�a para orientar los objetivos individuales que la respuesta del mercado a los logros.
Por �ltimo, como es preceptivo, el Consejo somete a la Junta General la propuesta de distribuci�n de los resultados del ejercicio de 1999.

12. GOBIERNO CORPORATIVO

Me gustar�a referirme a continuaci�n al sistema de Gobierno Corporativo, aspecto que consideramos de suma importancia en el esquema de gesti�n y control de nuestra Compa��a.

Repsol YPF tiene asumidos los principios de Gobierno Corporativo recomendados en los principales mercados financieros. El vigente Reglamento fue aprobado por el Consejo de Administraci�n de Repsol en 1997, consciente de la gran relevancia que, d�a a d�a, los inversores en los mercados financieros m�s desarrollados atribuyen, en su proceso de toma de decisiones, al Gobierno de las Sociedades.
La citada relevancia se fundamenta en la arraigada creencia de que los principios b�sicos que integran el concepto de Gobierno de las Sociedades, sobre todo la transparencia en la gesti�n y la potenciaci�n de la profesionalidad, independencia y responsabilidad de los Consejeros, constituyen condiciones esenciales de una gesti�n societaria orientada a lo que debe ser su fin primordial, el incremento del beneficio y el aumento del valor de la sociedad en inter�s de todos sus accionistas.
En el ejercicio de las competencias que le atribuye el vigente Reglamento del Consejo de Administraci�n, el Comit� de Auditor�a y Control ha evacuado informe en el sentido de considerar plenamente satisfactorio el cumplimiento del Reglamento del Consejo de Administraci�n durante el ejercicio 1999. Igualmente considera que dicho Reglamento se ajusta razonablemente a las pautas recogidas por el C�digo de Buen Gobierno auspiciado por el Gobierno espa�ol y difundido en 1998, un a�o despu�s de la aprobaci�n de nuestro reglamento, y que recoge en su estructura y articulado gran parte del contenido de nuestras normas internas.

13.  AGRADECIMIENTOS

Quisiera, para finalizar, manifestar una vez m�s mi reconocimiento a los miembros del Consejo de Administraci�n y al equipo directivo, as� como a todos los empleados del Grupo Repsol YPF, por la labor realizada durante todo el a�o y especialmente por el �xito de la integraci�n de Repsol YPF, un proceso basado en la complementariedad y capacidad de ambas Compa��as.
Nos sentimos orgullosos de las ra�ces argentinas de nuestra Compa��a y procuraremos que nuestra actividad redunde en beneficio de la sociedad, en su conjunto, de ese gran pa�s hermano.
A todos ustedes, me gustar�a reiterarles mi agradecimiento por la confianza depositada, y asegurarles que seguiremos esforz�ndonos por hacer crecer su patrimonio y maximizar la rentabilidad de su inversi�n como accionistas de Repsol YPF, tal y como lo hemos hecho en el pasado. Quedo a su disposici�n para las preguntas que ustedes quieran formular.
 

Muchas gracias.