Madrid, 28 de junio de 2000
Discurso del Presidente ante la Junta de Accionistas
1. INTRODUCCI�N
Muy buenos d�as, se�oras y Se�ores accionistas. Quiero empezar agradeci�ndoles una vez
m�s, en mi nombre y en el del Consejo de Administraci�n que presido, su asistencia a la
Junta General de Repsol.
1999 ha sido un a�o especialmente significativo en la historia de Repsol. La adquisici�n de YPF ha transformado nuestra
dimensi�n y nuestra presencia en los diversos productos y mercados y ha multiplicado por
m�s de dos el valor de nuestra Compa��a.
Con esta operaci�n finaliza una etapa para Repsol y para YPF y comienza para Repsol YPF
una nueva llena de posibilidades. Hemos pasado de ser dos sociedades importantes de
car�cter local o regional a convertirnos en una verdadera compa��a multinacional.
Hemos dejado de ser dos sociedades de raigambre espa�ola y argentina para constituir una
nueva compa��a hispano-argentina, con dos sedes operativas en Madrid y Buenos Aires, con
una estructura de activos equilibrada y mucho mejor preparada para competir en un sector
crecientemente consolidado de lo que estaban anteriormente las dos corporaciones por
separado.
A lo largo de mi intervenci�n expondr� lo que ha supuesto la operaci�n YPF, los rasgos
fundamentales del ejercicio de 1999 marcado por la elevaci�n de los precios del crudo a
partir del segundo semestre y por la nueva realidad de Repsol YPF; el avance de resultados
del primer trimestre del a�o 2000 y las expectativas del a�o completo; y har� algunos
comentarios sobre la apuesta de nuestra sociedad por el e-commerce, en el marco de la
nueva econom�a.
Un apartado especial estar� dedicado a comentar brevemente las medidas de liberalizaci�n
aprobadas el pasado viernes por el Gobierno de Espa�a y terminar� mi intervenci�n con
la visi�n de futuro que tenemos de la empresa.
2. ENTORNO ECON�MICO
Para encuadrar lo que ha sido el ejercicio 1999 para Repsol YPF, quiero referirme
brevemente a la evoluci�n econ�mica en el a�o. En su conjunto, la econom�a mundial creci� un 3,3% en 1999 y es
previsible que lo haga por encima del 4% en los a�os 2000 y 2001.
Las condiciones econ�micas y financieras mejoraron extraordinariamente en 1999. Frente a las turbulencias financieras de 1997 y
1998, con las crisis asi�tica, rusa, brasile�a, y, en general, crisis de confianza en
los mercados financieros, el a�o 1999 se ha caracterizado por una fuerte recuperaci�n de
las econom�as del sudeste asi�tico; una redoblada fortaleza de la econom�a
estadounidense; una moderada expansi�n, con tendencia a su aceleraci�n, en Europa; y un
crecimiento casi nulo en Latinoam�rica, que esconde un comportamiento muy dispar entre
los distintos pa�ses de la regi�n.
Sin embargo, las respuestas de pol�tica econ�mica de los Gobiernos latinoamericanos han
sentado las bases para un crecimiento sostenido en los pr�ximos a�os, tal como se�alan
todos los organismos internacionales.
1999 ha sido un a�o sumamente positivo para la econom�a espa�ola, con un crecimiento
econ�mico del 3,7%, muy superior al de la media de nuestros socios comunitarios, y una
alta tasa de creaci�n de empleo en torno al 4,6%. A la fortaleza de la demanda interna se
sum� una recuperaci�n de la demanda externa en la �ltima parte del a�o 1999, lo que se
est� traduciendo en un incremento de la actividad econ�mica, en el presente a�o,
superior al 4%.
Para Argentina, 1999 fue un a�o dif�cil con una ca�da del PIB del 3% derivada de los
efectos contagio de la crisis rusa y brasile�a. Los mayores tipos de inter�s supusieron
una carga para las cuentas p�blicas y un freno a la actividad privada, que se agrav� por
los bajos precios de las materias primas y la ca�da de la demanda de los socios
comerciales. La progresiva mejora de las condiciones internacionales y la credibilidad de
las pol�ticas fiscal, laboral y de tipo de cambio permitir�n un aumento de la confianza
y del crecimiento econ�mico a lo largo del presente a�o.
3. EL
MERCADO DEL PETR�LEO
Los precios del crudo experimentaron un fuerte aumento en 1999. Desde una media de 9,4
d�lares del barril de Brent en el mes de diciembre de 1998 hasta los 24,4 d�lares en
diciembre de 1999. Un incremento que ha continuado en este primer semestre del a�o 2000
en un contexto de creciente volatilidad derivada de las expectativas sobre las decisiones
de la Organizaci�n de Pa�ses Exportadores de Petr�leo y de los bajos niveles de stock
existentes.
El aumento de precios en 1999 es el resultado del alto grado de cumplimiento de los
acuerdos de reducci�n de la producci�n de los pa�ses pertenecientes a la OPEP del 23 de
marzo de 1999, y de la disminuci�n de la de pa�ses no pertenecientes al cartel, como
M�jico, Noruega y Rusia. Por otra parte, los bajos precios del petr�leo en 1998 trajeron
consigo una reducci�n notable de las inversiones en exploraci�n y desarrollo en varios
escenarios geogr�ficos y consecuentemente del ritmo de producci�n en el a�o 1999.
La reducci�n de la oferta se ha visto reforzada por los incrementos de la demanda
derivados de la recuperaci�n econ�mica, m�s r�pida y fuerte de lo previsto en los
pa�ses del sudeste asi�tico, y por la continuada fortaleza del crecimiento
norteamericano.
Como concecuencia de la expansi�n de estas econom�as, el consumo mundial de crudo se
increment� en 1999 en un mill�n de barriles/d�a, de los cuales 500.000 correspondieron
a los pa�ses asi�ticos, y otros 500.000 a los Estados Unidos.
La recuperaci�n de los precios del crudo en 1999 ha continuado durante el a�o 2000. Tras
una ligera ca�da en enero, derivada de la reducci�n de los stocks acumulados en
diciembre de 1999, por temor al efecto 2000, los precios continuaron al alza hasta la
reuni�n de la OPEP del 27 de marzo, donde se acord� aumentar la producci�n en 1,7
millones de barriles/d�a, suprimiendo el recorte de igual magnitud acordado el a�o
anterior.
La reducci�n de precios durante el mes de marzo y primeros d�as de abril, en los que el
Brent descendi� desde el nivel de 32 d�lares/barril hasta el de 20,6 d�lares/barril, no
continu� en cuanto que los agentes advirtieron que el aumento de producci�n era
insuficiente para satisfacer la demanda mundial de crudo, y que los pa�ses de la OPEP
cumpl�an en grado suficiente los acuerdos adoptados.
De esta forma, los precios retomaron la senda alcista, a partir de la segunda semana de
abril para alcanzar de nuevo 30 d�lares/barril para el crudo Brent a finales del mes de
mayo, y se estabilizaron alrededor de este precio a la espera de la nueva reuni�n de la
OPEP del d�a 21 de junio. El aumento de cuotas acordado en esta reuni�n de 708.000
barriles/d�a no ha conseguido moderar los precios, que no disminuir�n, de forma
sostenida, hasta que la creciente demanda se vea satisfecha por aumentos de producci�n, o
hasta que los altos precios reduzcan la demanda de manera significativa.
Una reducci�n de los precios del petr�leo, independientemente de factores estacionales,
s�lo podr�a conseguirse a corto plazo con un fuerte incremento de la producci�n OPEP,
poco probable despu�s de la experiencia de 1998 o un descenso de la demanda que nadie
pronostica. Y para alcanzar a medio plazo un nuevo equilibrio entre la oferta y la
demanda, ser�n nuevamente factores determinantes las inversiones en exploraci�n y
desarrollo, el ahorro energ�tico y el uso de las energ�as alternativas. Por lo tanto,
con las l�gicas fluctuaciones coyunturales muy ligadas al nivel de los stocks, es de
esperar que los precios del crudo contin�en con su actual fortaleza de aqu� a final de
a�o.
En cualquier caso, cuando se mira hacia atr�s, los bajos niveles de los precios en los
�ltimos meses de 1998 parecen confirmarse como una situaci�n excepcional, y, de hecho,
si se compara la media de las previsiones de los analistas de hace un a�o con las
actuales, se comprueban incrementos sustanciales en las curvas temporales de las
predicciones.
4. LA INTEGRACI�N, UN HECHO
El 5 de junio del pasado a�o se celebr� con car�cter extraordinario una Junta General
de Accionistas de la Compa��a para explicar con detalle la operaci�n de compra de YPF.
Pedimos su apoyo para financiar parcialmente esta compra con una ampliaci�n de capital
que, como ustedes saben, fue una de las mayores realizadas hasta esa fecha en los mercados
internacionales, y constituy� un completo �xito por la cantidad y calidad de la demanda
y por la revalorizaci�n de la acci�n durante su desarrollo.
En aquella Junta Extraordinaria explicamos lo que significaba la compra de YPF. Pusimos de
relieve la complementariedad entre sus activos, la estrategia de la operaci�n respecto a
los cuatro pilares que constitu�an los ejes de futuro de la Compa��a, y se�alamos la
nueva posici�n que pas�bamos a ocupar dentro del sector petrolero.
No quiero insistir en estos aspectos pues son bien conocidos. Sin embargo, a lo largo de
mi exposici�n, me centrar� en algunos conceptos y pron�sticos que entonces se
formularon, pues desde el observatorio del a�o transcurrido pueden valorarse m�s
adecuadamente.
Quisiera, en primer lugar, hacer un breve comentario al proceso de integraci�n de Repsol
e YPF que pr�cticamente hemos completado en un per�odo muy r�pido, de menos de un a�o.
El modelo de integraci�n elegido fue el de una fusi�n entre iguales. La clara
complementariedad de los negocios y de las personas, con apenas actividades redundantes,
la pasada experiencia de ambas compa��as en procesos de racionalizaci�n y
transformaci�n produjeron excelentes resultados. Tambi�n sus parecidas estrategias de
expansi�n internacional, especialmente en Latinoam�rica, para reducir la concentraci�n
y dependencia de sus propios pa�ses, han facilitado el camino para que muy poco tiempo
despu�s de la adquisici�n de YPF, Repsol YPF funcione como una unidad estrat�gica y
operativa �nica.
Trece d�as despu�s de la finalizaci�n de la Oferta P�blica de Adquisici�n (OPA) de
acciones de YPF, el Consejo de Administraci�n de Repsol S.A. acord� proponer a la Junta
General de Accionistas cambiar el nombre de la Compa��a por el de Repsol YPF y crear un
Comit� de Integraci�n que coordinase y dotase de mayor eficiencia a la gesti�n del
proceso de integraci�n. Este Comit�, compuesto por altos ejecutivos de la Compa��a y
por m� mismo, nos permiti� avanzar r�pidamente en el desarrollo del valor potencial a
corto y largo plazo de la fusi�n, y aprovechar las ventajas que comporta un mayor tama�o
y extendiendo a toda la organizaci�n las mejores pr�cticas de gesti�n. Las actuaciones
del Comit� nos han permitido identificar unos beneficios potenciales de la integraci�n
que triplican la cifra inicialmente estimada de 200 millones de euros.
Igualmente, se adopt� una nueva estructura organizativa totalmente integrada y de alcance
mundial con un centro corporativo �nico y dos sedes operativas, Madrid y Buenos Aires. La
nueva organizaci�n del grupo Repsol YPF fue aprobada por el Consejo de Administraci�n el
28 de julio. En el dise�o de la misma, uno de los objetivos fue identificar a las
personas que por su experiencia profesional y capacidad t�cnica presentaban el perfil
m�s apropiado para ocupar puestos de responsabilidad en la gesti�n de cada uno de los
negocios. Las personas designadas proceden tanto de YPF como de Repsol.
Est� claro que un proceso de estas caracter�sticas tiene un horizonte temporal superior
a un a�o, pero lo ya conseguido es muy importante. Continuaremos trabajando para
conformar una cultura empresarial �nica, para lo que prestaremos especial atenci�n a las
pol�ticas y sistemas de gesti�n de los recursos humanos.
Como podr�n comprobar los se�ores accionistas por estas reflexiones, nos planteamos la
adquisici�n de YPF como una integraci�n paritaria y a este esp�ritu responde la
propuesta de cambiar nuestra raz�n social por la de Repsol YPF, a fin de reflejar de
forma expl�cita la nueva realidad de nuestra Compa��a.
5. UNA INTEGRACI�N OPORTUNA, COHERENTE, DE
CRECI-MIENTO Y CON RESULTADOS
Dijimos que la compra de YPF se hac�a en un momento oportuno, que derivaba de dos hechos;
de un precio del crudo especialmente bajo, y de una situaci�n econ�mica en
Latinoam�rica grave, que cre�mos injusta y pasajera.
La realidad ha superado nuestros m�s optimistas planteamientos. El precio del crudo, que
era de 11 d�lares/barril de Brent cuando adquirimos el primer 15% de YPF y de 16,5
d�lares/barril de Brent cuando lanzamos la OPA por la totalidad, se ha situado en este
primer semestre en un promedio superior a los 26 d�lares/barril. Dudamos de que se pueda
mantener este precio a largo plazo, pero s� pensamos que el crudo, en el futuro,
superar� en todo caso el precio de 16 d�lares que usamos en nuestro plan de negocio de
adquisici�n y que seguimos manteniendo, por prudencia, en nuestro plan estrat�gico a
seis a�os.
Tambi�n adquirimos YPF cuando en Brasil se estaban produciendo depreciaciones continuadas
y en Argentina hab�a una recesi�n. Hoy la econom�a brasile�a ha dado muestras de gran
dinamismo; y, Argentina, donde en ning�n
momento se ha cuestionado la convertibilidad, est� empezando a salir de la crisis. El
futuro del �rea se muestra esperanzador y todas las previsiones internacionales se�alan
claros indicios de crecimiento sostenido en la regi�n.
Dijimos tambi�n en aquella Junta que la adquisici�n de YPF era una operaci�n
estrat�gicamente coherente. El mercado ha respaldado totalmente esta afirmaci�n, no
s�lo con los premios otorgados a la misma por prestigiosos foros y medios nacionales e
internacionales, de los que destacar�a los otorgados por el Financial Times a la
Mejor Fusi�n Estrat�gica y el de la revista Forbes a la Mejor
Compa��a Mundial en el sector energ�tico; sino, sobre todo, por la evoluci�n de
la cotizaci�n de las acciones.
A 2 de mayo de 2000, un a�o despu�s del lanzamiento de la OPA sobre YPF, las acciones de
Repsol se hab�an revalorizado un 34% m�s que el IBEX, un 43% m�s que el promedio de las
petroleras americanas y un 39% m�s que el promedio de las petroleras europeas.
Se�alamos, por otro lado, que la compra de YPF era una operaci�n de crecimiento, pues
nos situaba plenamente en un continente lleno de oportunidades. A nuestra fuerza en
distribuci�n de gas se sumaba una gran producci�n de este hidrocarburo en la regi�n, y
as� nos convert�amos en un actor clave de la fuente energ�tica de mayor futuro.
El a�o transcurrido desde que hicimos estos pron�sticos ha servido para confirmarlos.
Durante su transcurso, hemos tenido acceso a numerosas operaciones de inversi�n y de
alianzas b�sicamente, siempre en estas zonas y en esta fuente de energ�a.
Algunas de estas oportunidades, como la gran operaci�n de Trinidad y Tobago y las
distribuciones de San Pablo Sur en Brasil y M�xico Distrito Federal, se han substanciado
con �xito.
Se han firmado sendos acuerdos estrat�gicos con ENAP y Petropar, empresas p�blicas de
Chile y Paraguay, que permitir�n expandir y desarrollar nuestras actividades en esos
pa�ses.
Finalmente, hemos avanzado en otras operaciones, como el intercambio de activos con
Petrobras y una adquisici�n de reservas de gas en el norte de �frica, con destino al
mercado espa�ol.
Lo importante de esta relaci�n de oportunidades no son sus resultados puntuales, sino la
firme constataci�n de que la estrategia que hemos desarrollado ser� la base de una gran
expansi�n, de alta rentabilidad.
Dijimos, por �ltimo, que ten�amos un plan de trabajo de implantaci�n inmediata que
permitir�a una reducci�n de costes y una mejora sustancial de la estructura financiera,
a partir de un plan de desinversiones.
En este punto se ha apreciado una rapidez superior a la prevista. La plantilla de Repsol e
YPF se ha reducido de una forma homog�nea y no traum�tica en m�s de 1.000 personas
desde el mes de julio de 1999, con lo que ya se ha superado el objetivo planteado
inicialmente. Los costes totales de la Compa��a ya han disminuido en m�s de la mitad
del importe de 600 millones de d�lares, objetivo que triplica el inicial seg�n he
comentado anteriormente.
El compromiso de desinversiones de 2.500 millones de d�lares ha sido completado en m�s
de la mitad con la venta de una serie de activos, entre los que se destacan los campos de
petr�leo del Mar del Norte y de gas en el Panhandle de Texas.
El nuevo escenario del precio del crudo y sus consecuencias patrimoniales y en la cuenta
de resultados de nuestra Compa��a, nos ha permitido reconsiderar la composici�n del
plan de desinversiones de los pr�ximos a�os, manteniendo el objetivo cuantitativo. La
idea es no vender m�s activos de upstream que los ya iniciados, pues las enajenaciones
requeridas por las nuevas medidas liberalizadoras nos permitir�n superar ampliamente la
cifra comprometida, con desinversiones de activos espa�oles en el downstream.
6. LA NUEVA DIMENSI�N DE REPSOL YPF. EL SEGUNDO
SEMESTRE DE 1999
Pero el principal aspecto de la integraci�n, mucho m�s importante que los anteriormente
mencionados, es el cambio que se ha producido en la estructura y composici�n de la cuenta
de resultados de Repsol tras la adquisici�n de YPF.
Estamos presentando las cuentas del ejercicio de 1999 y por tanto tengo que referirme a
�l, pero me limitar� a se�alar que la empresa continu� su crecimiento aumentando el
resultado operativo un 59%, el cash flow neto un 48%, y el beneficio neto un 16%.
Sin embargo, estos datos agregados son poco ilustrativos, pues el ejercicio 1999 tuvo dos
mitades muy distintas. Una primera con YPF fuera de la empresa y otra segunda con YPF
dentro. Es necesaria la comparaci�n entre los dos semestres para tener una primera idea
de lo que ha significado la compra de YPF. Se puede apreciar que la empresa del segundo
semestre es mucho m�s equilibrada y pr�cticamente el doble que la del primer semestre.
Efectivamente, entre el primer semestre y el segundo, el resultado operativo creci� un
127%; el cash flow neto, un 89%; y el beneficio neto, un 156%.
7. LOS RESULTADOS EN EL PRIMER TRIMESTRE DE 2000
En el primer trimestre de este a�o 2000 ha continuado la misma t�nica. La empresa
duplica todas las magnitudes econ�micas del primer trimestre del a�o pasado.
Se vuelve a apreciar el buen equilibrio estructural de estos beneficios que proceden en
m�s de un 50% de la Exploraci�n y Producci�n y en un 64% de fuera de las fronteras
espa�olas, porcentaje que nos configura como la multinacional de origen espa�ol con
menor dependencia de los mercados iniciales.
Es necesario resaltar que, como consecuencia del Acuerdo alcanzado con la Caixa a
principio del presente a�o, se ha consolidado por primera vez por integraci�n global los
resultados de Gas Natural Sdg. Quiero aprovechar este momento para agradecer de nuevo,
p�blicamente, la actitud positiva que en todo momento ha tenido la Caixa en este proceso,
representada en este Consejo de Administraci�n por su Presidente, Sr.Vilarasau, y su
Director General, Sr. Brufau.
Es tambi�n importante destacar que la contribuci�n de YPF a estos resultados ha superado
nuestras expectativas. La empresa YPF ha aportado al beneficio neto de este trimestre m�s
de 30.000 millones de pesetas, despu�s de deducir los costes financieros derivados de la
adquisici�n y las dotaciones para amortizar el fondo de comercio creado por la misma.
Esto significa que, a pesar de la ampliaci�n de capital realizada, la operaci�n est�
siendo fuertemente creadora de valor, pues ha determinado un aumento de 12 pesetas en el
beneficio por acci�n y de 44 pesetas en el cash flow por acci�n, que en t�rminos
relativos supone crecimientos del 21% y del 33% respectivamente.
Los beneficios netos atribuibles de este primer trimestre, que alcanzan la cifra de 82.000
millones de pesetas, nos han situado por primera vez a la cabeza del ranking empresarial
espa�ol por este concepto.
Un �ltimo pensamiento que quer�a compartir con ustedes sobre la evoluci�n de este
resultado de Repsol YPF es la magnitud de las cifras econ�micas, y especialmente de la
m�s significativa de ellas, el cash flow neto. En el primer trimestre de 2000 hemos
alcanzado un cash flow neto de 229.000 millones de pesetas, mientras en todo el a�o 1996
obtuvimos un cash flow neto de 259.000 millones de pesetas. Pr�cticamente, hoy, la
empresa produce en un trimestre lo que generaba en todo un ejercicio hace tan s�lo cuatro
a�os, cuando me incorpor� a la Compa��a.
Puede decirse, por tanto, que se est� consolidando una obra larga, y en esta tarea esta
Presidencia ha sido un hito m�s en una trayectoria mod�lica.
En efecto, cuando Repsol se cre� en el a�o 1986, nuestra sociedad, que era b�sicamente
una empresa espa�ola de downstream, obtuvo un beneficio operativo anual de 53.000
millones de pesetas, del que un 85% provino de la actividad en Espa�a.
Hoy, sin embargo, Repsol YPF es una gran
multinacional que opera en 32 pa�ses y ha obtenido en el primer trimestre de este a�o un
beneficio operativo de 220.000 millones de pesetas, de los que solamente el 36% se ha
generado en Espa�a. La empresa, por tanto, ha multiplicado desde su creaci�n por 16 su
capacidad de generaci�n de beneficios, a la vez que ha reducido su dependencia del
mercado espa�ol en un 64%. Hemos sabido buscar un camino en un entorno global y en
mercados abiertos. Por ello, nuestro Grupo siempre estar� a favor de todo lo que
signifique liberalizaci�n y competencia.
Para cerrar este breve repaso de la evoluci�n econ�mica de la Compa��a, quiero
anticiparles que, durante el segundo trimestre del presente a�o, la Empresa va a
continuar su buena trayectoria.
El precio del crudo ha registrado valores medios m�s altos que en el primer trimestre, y los m�rgenes internacionales de refino han
estado fuertes, especialmente los de reformado, respondiendo a la demanda del mercado
norteamericano.
Esta buena evoluci�n de los m�rgenes internacionales de unas actividades fundamentales
va a permitir compensar los malos resultados obtenidos en la comercializaci�n de
productos petrol�feros y gases licuados en los pa�ses en que actuamos, pues, como
ustedes saben, no solamente en Espa�a se ha producido un estrechamiento de m�rgenes
comerciales. En muchos pa�ses ha habido
presiones de la opini�n p�blica y de las Administraciones, y este primer semestre se
recordar� como uno de los peores que ha vivido la actividad comercial a nivel mundial.
La Compa��a aborda el resto del ejercicio sobre unas bases muy claras. En pocos d�as
estar� en pleno funcionamiento la nueva unidad de �xido de propileno y estireno
mon�mero de Tarragona, que arranca en una magn�fica coyuntura de m�rgenes
internacionales de estos productos. Tambi�n, en el mes de julio, entrar� en servicio la
planta Prof�rtil en Argentina, la mayor unidad latinoamericana de fertilizantes, donde
nuestro Grupo tiene el 50% y el suministro de su importante consumo de gas.
El negocio del gas sigue creciendo a un ritmo de 40.000 nuevos clientes cada mes, que van
dejando sentir su peso en los resultados, y la producci�n de crudo y gas llevar� una
trayectoria ascendente, por los programas de recuperaci�n secundaria puestos en marcha en
petr�leo y por la nueva creaci�n de mercados del gas.
No ser�a serio, se�ores accionistas, que les hiciese ning�n pron�stico de beneficios
del a�o 2000 pues, como ustedes saben, nos movemos en mercados muy vol�tiles. Sin
embargo, s� me parece justo compartir con ustedes estos elementos para el optimismo.
Por supuesto que obedecen a un precio del crudo especialmente alto, pero otra gran parte
reposa en circunstancias m�s profundas de la evoluci�n de nuestra empresa, en su nueva
masa cr�tica y estructura competitiva y en los ahorros y sinergias derivados de la
integraci�n con YPF. Puedo decirles,
Se�ores accionistas, que seguimos construyendo y planificando con escenarios de crudo
mucho m�s modestos; y puedo asegurarles fuertes crecimientos futuros, aunque se volviese
a precios del crudo en el entorno de los 16 d�lares.
Quisiera a continuaci�n hacer una menci�n de la utilizaci�n que han hecho algunos
medios de estos resultados, en la reciente pol�mica sobre los precios de las gasolinas.
Ya les he indicado que m�s de la mitad de nuestros beneficios proceden de Exploraci�n y
Producci�n, y un 64% de fuera de Espa�a, y les podr�a a�adir que hemos tenido una
importante ca�da, tanto en Repsol Butano, por la congelaci�n de precios determinada por
el Gobierno en octubre de 1999, como en las redes de estaciones de servicio pues, como
ustedes saben muy bien, hemos sido muy prudentes en la transmisi�n de las subidas de los
precios de los productos internacionales en los pa�ses en que actuamos.
Sin embargo, no es �ste el dato importante que quer�a destacarles, sino el profundo
cambio estructural que ha sufrido la Compa��a. Sin la compra de YPF, esta tremenda
reducci�n de los m�rgenes comerciales hubiera afectado muy seriamente a Repsol. Sin
embargo, con nuestra nueva fortaleza en el upstream y Latinoam�rica, hemos podido
continuar con un sano crecimiento en una dif�cil coyuntura.
Al respecto, para poner en su justo termino la importancia relativa de la
comercializaci�n de gasolinas en Espa�a, quiero indicarles que el beneficio operativo no
representar�a m�s del 4% del total del beneficio operativo de la Compa��a en el mejor
de los casos.
Las presiones que gran parte de los gobiernos occidentales est�n ejerciendo sobre la
industria no se consideran acertadas por expertos y medios de comunicaci�n
internacionales, pues van en contra del principio de libertad de empresa, y pueden
determinar un empobrecimiento de la competencia en el futuro. De la misma forma que a
nadie se le ocurri� subvencionar la escas�sima rentabilidad de la producci�n de
petr�leo -cuando el crudo se situ� en 10 d�lares el barril- con m�rgenes adicionales
en la comercializaci�n de los productos, no es aceptable que se obligue a las petroleras
integradas a transferir parcialmente, en la actualidad, sus m�rgenes del upstream al
downstream.
Antes de finalizar este apartado quiero referirme, con especial �nfasis, a la
inauguraci�n del Complejo de �xido de Propileno y Estireno-Mon�mero de Tarragona, en un
acto presidido por Sus Majestades los Reyes el pasado d�a 19 de junio. Este Complejo, con una capacidad nominal de
producci�n anual de 150.000 toneladas de �xido de propileno y 340.000 toneladas de
estireno, que ser�n superadas en la pr�ctica, ha supuesto una inversi�n total superior
a los 85.000 millones de pesetas, y ha constituido la culminaci�n del mayor proyecto
industrial realizado hasta la fecha con tecnolog�a espa�ola.
Debo resaltar la importancia intr�nseca de la fabricaci�n del �xido de propileno,
actividad que requiere un alto grado de especializaci�n. El hecho de disponer de
tecnolog�a propia, como es el caso de Repsol YPF, supone un factor estrat�gico
fundamental para la empresa, as� como la posibilidad de colocarla en las mayores cotas de
competitividad en el panorama mundial, teniendo en cuenta el muy reducido n�mero de
compa��as con capacidad en este �rea.
Es una satisfacci�n que nuestra empresa haya protagonizado, insisto, la mayor inversi�n
jam�s realizada en Espa�a con tecnolog�a propia y por ello quisiera felicitar a todos
los que, tanto desde la empresa como desde fuera de ella, han hecho posible este hecho
singular, que nos distingue del resto de la industria de nuestro pa�s.
8. REPSOL YPF Y EL COMERCIO ELECTR�NICO
Creo que ninguna compa��a, sea del sector que sea, puede ignorar las implicaciones que
se derivan del desarrollo de la nueva econom�a. El cambio en la posici�n competitiva de
una empresa se ver� afectado de manera sustancial por la nueva realidad del comercio
electr�nico.
REPSOL YPF est� apostando decididamente por �l. La opci�n tomada por nuestra Compa��a
es la de utilizar estas nuevas posibilidades para el desarrollo de nuestra estrategia
b�sica, sin salir de los negocios actuales por migraci�n a nuevas actividades.
Se trata de explotar las ventajas de las nuevas herramientas para desarrollar los procesos
internos y las relaciones comerciales con proveedores y clientes.
El Grupo Repsol YPF-Gas Natural cuenta con una base de partida excelente, porque poseemos
marcas comerciales de prestigio; tenemos m�s de 17 millones de clientes con contrato;
disponemos de la infraestructura f�sica de transmisi�n de datos a trav�s de una red de
fibra �ptica de m�s de 8.000 kil�metros; y poseemos una red log�stica con
disponibilidad de servicios de atenci�n a clientes y reparto a domicilio.
Dentro de las iniciativas en curso, el pasado d�a 20 de junio se present� el portal en
Internet Repsol-ypf.com, ya operativo, que combina por primera vez en nuestro
sector las funcionalidades de los negocios de B2B y B2C.
Una caracter�stica propia de este Portal, diferente de los ya existentes en la red, es
que se dirige, adem�s de a los clientes de la Compa��a, que podr�n establecer sus
relaciones con nuestra empresa a trav�s de este nuevo canal, a todos los consumidores y
usuarios de Internet, sean o no clientes de Repsol YPF.
Las primeras cifras de acceso al Portal nos permiten abrigar grandes esperanzas, pues
hemos alcanzado una media diaria de m�s de 130.000 p�ginas visitadas, lo que convierte a
nuestro portal en uno de los m�s visitados, con cifras que rondan los 4 millones de
p�ginas mensuales.
En cuanto a la mejora de procesos en la relaci�n entre Empresas (B2B), estamos
participando en dos proyectos. El primero ata�e a la funci�n de compras (e Procurement)
de bienes y servicios espec�ficos para la industria de petr�leo con otros 13 socios
fundadores, entre los que se encuentran las m�s importantes empresas del sector, y que
re�ne una capacidad conjunta de compra de cerca de 125.000 millones de d�lares, de los
que 11.000 corresponden a nuestra Compa��a.
El segundo se ocupa de la actividad qu�mica, en el que Repsol YPF participa con otras 34
empresas en la iniciativa ChemConnect, que es propiamente un mercado de compraventa de
productos de la industria y de capacidad de producci�n.
Todas estas iniciativas comportan la necesidad de adecuar procedimientos y organizaci�n
de la empresa para extraer el m�ximo rendimiento a las nuevas posibilidades, lo que
adem�s de un reto es una oportunidad en el actual proceso de integraci�n.
9. LA LIBERALIZACI�N, UNA OPORTUNIDAD
Antes de referirnos al futuro que nos aguarda, quer�a dedicar unos minutos a comentar los
profundos cambios de regulaci�n que se est�n viviendo en Espa�a, pues este mercado
liberalizado constituye una nueva oportunidad de futuro que sabremos aprovechar.
Como ustedes saben, Repsol YPF y Gas Natural siempre han cre�do en la necesidad de un
marco lo m�s libre posible para desarrollar todo su potencial. Este deseo de nuestro
Grupo coincide en sus rasgos b�sicos con el planteamiento del Gobierno y responde a una
realidad hist�rica: nuestra empresa se ha desarrollado cuando los procesos de
liberalizaci�n y privatizaci�n acaecidos en diversos pa�ses han permitido, en dura
competencia con las grandes multinacionales del sector, constituir la realidad empresarial
que es hoy nuestra Compa��a.
Puedo decirles, por ello, que la cooperaci�n de nuestro Grupo con el Gobierno en la
liberalizaci�n de los sectores en que act�a est� siendo constructiva y que nos sentimos
en sinton�a con el marco que se ha fijado y con las oportunidades que se puedan derivar
del mismo.
Como ustedes saben, Repsol YPF hab�a explicado repetidamente al mercado que su pol�tica
de comercializaci�n de carburantes en Espa�a, y ahora en Argentina, no est� orientada a
aumentar cuota, sino a ir perdi�ndola gradualmente, y a disponer de una red m�s
reducida, pero m�s eficiente, con mayor proporci�n de gesti�n propia y, por tanto, con
mayor valor a�adido, como la reciente experiencia de los Supercor en nuestras estaciones
de servicio, cuyos resultados en el primer a�o de funcionamiento han superado las
expectativas m�s optimistas.
No es c�modo ni bueno para nosotros mantener cuotas cercanas al 50% en el mercado de
productos petrol�feros, sostenidas en buena parte con una red de estaciones abanderadas
de escaso margen.
Ello era producto de la historia y tuvo un sentido mientras el refino era excedentario y
hab�a que asegurar sus salidas. Hoy, con un refino deficitario que tiene colocada toda su
producci�n, nos orientamos hacia una red algo inferior en tama�o a la que ahora
poseemos, pero en su mayor�a propia, con una buena proporci�n de gesti�n propia y, por
tanto, con mucho mayor valor a�adido.
Por supuesto, seguiremos colaborando con aquellos propietarios y gestores de estaciones de
servicio que hayan depositado su confianza en nuestras marcas y quieran seguir
compartiendo con nosotros la actividad, cada vez m�s competitiva, de la distribuci�n
minorista de los productos petrol�feros. Les apoyaremos, como siempre, con publicidad,
promociones, tarjetas y el mejor producto.
En cuanto a CLH, creemos que reducir al 25% la actual participaci�n en la compa��a nos
permite avanzar en nuestros compromisos de desinversi�n, con consecuencias menores que
las que tendr�amos vendiendo otros activos de exploraci�n y producci�n. Aparte de ello,
CLH se hace m�s independiente, y eso s�lo podemos celebrarlo pues, desde esa situaci�n,
se constatar� su competitividad con otras redes log�sticas, y se pondr� de manifiesto
su eficacia y su neutralidad como common carrier.
En el tema del gas, creemos que es bueno que la infraestructura b�sica tenga un
accionariado distinto y una gesti�n independiente de la distribuci�n y la
comercializaci�n. Est�bamos trabajando en este esquema desde antes de las �ltimas
elecciones legislativas y, por lo tanto, las medidas aprobadas corroboran el modelo que
hab�amos elegido.
Tambi�n dec�amos que aflorar�an nuevos competidores en el mercado gasista espa�ol,
como ya lo est�n haciendo. Que sea el mercado y no la planificaci�n quien asigne las
inversiones m�s eficaces. El calendario fijado por el Gobierno nos coloca, por supuesto,
a la cabeza de Europa en liberalizaci�n y, desde ahora, nos orientaremos a ser un jugador
importante en un mercado con mayor concurrencia, procurando obtener el m�ximo retorno en
las inversiones que destinamos al mismo, ahora, sin las ataduras que, a distintos
requerimientos, podr�an condicionar la optimizaci�n de la funci�n econ�mica del
beneficio.
10. PLANTEAMIENTO DE FUTURO
Repsol YPF es una de las pocas compa��as petroleras que puede asegurar que tiene muchas
m�s oportunidades inversoras que recursos financieros. As� es y as� seguir� siendo.
La parte positiva de esta caracter�stica es que la Compa��a va a ser muy selectiva en
su proceso inversor, con las consiguientes consecuencias en rentabilidad.
En este sentido quiero reiterar a todos ustedes la coherencia de la estrategia de Repsol
YPF. Los cuatro pilares que ven�a indic�ndoles en todas las Juntas que he tenido la
suerte de presidir ya han quedado pr�cticamente culminados con la adquisici�n de YPF.
Sin embargo, no se ha dado ning�n salto en el vac�o,
y la estrategia que ahora seguimos es heredada directamente de esos cuatro
pilares, enfatizada en algunos matices.
Las nuevas claves que la empresa ha elegido para conformar su futuro son las siguientes:
Crecer, f�sica y econ�micamente, en exploraci�n y producci�n,
as� como en gas y generaci�n el�ctrica, siempre ligada a los yacimientos propios.
Mejorar la actividad de downstream de petr�leo y gas, con
crecimiento del valor a�adido del refino y marketing en Argentina, y fuerte expansi�n en
el resto de Latinoam�rica, donde somos la primera empresa
privada, con atenci�n especial al Cono Sur.
Las inversiones programadas para el desarrollo de esta estrategia se elevan a 24.000
millones de euros, 4 billones de pesetas, en el per�odo 2000-2005, de los que la mitad
ir�n destinados a exploraci�n y producci�n, la cuarta parte a gas y electricidad y la
otra cuarta parte a refino, marketing y qu�mica. Al t�rmino de este plan, la empresa
habr� cambiado su equilibrio estructural, aumentar� el peso del upstream y del gas y
electricidad, y se reducir� consecuentemente la contribuci�n de los negocios del
downstream.
El resultado econ�mico de este programa ser� el de continuar creciendo a doble d�gito,
con escenarios de crudo en torno a los 16 d�lares, y aumentar sustancialmente la
rentabilidad sobre activos.
La producci�n anual de petr�leo y gas dentro de seis a�os ser� m�s de un 50% superior
al actual, y toda ella ser� repuesta aumentando las reservas significativamente.
En este punto s� quiero destacar que, desde que se produjo la integraci�n de Repsol e
YPF, las reservas probadas est�n creciendo de forma continua a base exclusivamente de
descubrimientos y revisiones.
Hemos sido capaces de reponer el mill�n de barriles/diarios que estamos produciendo y
compensar las ventas de los campos de Estados Unidos y Mar del Norte, lo que est� por
encima de los objetivos que razonablemente se podr�an esperar.
Los descubrimientos han sido numerosos, pues se est� realizando una exploraci�n de bajo
riesgo y el ratio de perforaciones positivas respecto a totales est� siendo alto. Entre
ellos ha habido hallazgos de tama�o notable, como los de Santa Margarita en Bolivia de
300 millones de barriles y Trinidad y Tobago de 330 millones de barriles. Algunos otros,
como los de Venezuela, abren paso a potenciales muy interesantes para un inmediato futuro.
La relaci�n expuesta muestra que la Compa��a re�ne todos los ingredientes para
desarrollar un gran crecimiento rentable sin necesidad de ninguna adquisici�n ni
combinaci�n importante.
11. PROPUESTAS A LA JUNTA GENERAL DE ACCIONISTAS
Quiero referirme a continuaci�n a las propuestas que se presentan a esta Junta General,
algunas de ellas habituales, como son las que corresponden a los seis primeros puntos del
Orden del D�a. Adem�s, proponemos en el punto 7 una actualizaci�n de los Estatutos de
la Sociedad, modificando varios art�culos, entre ellos el primero, para que la Sociedad
pase a denominarse Repsol YPF, S.A.; y, en los puntos 8 a 10 tres aumentos de capital para
hacer frente a las Ofertas de Adquisici�n de Acciones de sociedades en las que ya tiene
Repsol YPF el control.
Aparte de ello, se ha considerado conveniente incorporar en los puntos 11 y 12 la
posibilidad de emitir instrumentos financieros, como bonos u obligaciones convertibles o
simples, dejando en manos del Consejo de Administraci�n la posibilidad de llevar a la
pr�ctica tales emisiones en funci�n de los intereses de la Compa��a y a la vista de la
situaci�n de los mercados financieros. Por
�ltimo, el punto 13 incorpora una delegaci�n de facultades para la formalizaci�n y
ejecuci�n de los acuerdos adoptados por la Junta.
Quiero referirme especialmente a la propuesta que se formula a esta Junta General para
exigir un qu�rum reforzado por el cambio de estructura. Es importante para la Compa��a
que se entienda que estas medidas no obedecen a ning�n intento irracional de blindaje.
Repsol YPF est� abierta al mercado y cree que las ofertas publicas de adquisici�n son
positivas para las sociedades y sus accionistas.
Sin embargo, es importante asegurar que no haya ofertas oportunistas durante el periodo en
que los mercados observan el desarrollo de la adquisici�n de YPF y el cumplimiento de los
objetivos financieros de la sociedad, as� como durante los meses de incertidumbre que se
derivan de cambios radicales en el marco del sector, como los que ahora ha puesto en
marcha el Gobierno espa�ol.
Estamos en un per�odo importante para la Compa��a. Nuestro cumplimiento de los
compromisos formulados ante el mercado con motivo de la adquisici�n de YPF y la
conformaci�n de un modelo estable en el sector energ�tico espa�ol ser�n los elementos
que catapultar�n la capitalizaci�n burs�til y elevar�n los m�ltiplos de la sociedad.
Tambi�n me parece importante citar otras tres propuestas a esta Junta General. Las tres
tienen en com�n ofrecer acciones de Repsol de nueva emisi�n en ofertas de canje por
acciones de Astra, YPF y Repsol Comercial de Productos Petrol�feros.
La primera de estas operaciones estaba en cierto modo descontada por el mercado, al que
hab�amos comunicado que ten�amos el prop�sito de integrar las operaciones de Astra y de
YPF. La OPA que ahora formulamos presenta con toda claridad este objetivo, pues es l�gico
ofrecer al accionista minoritario una posibilidad de separaci�n antes de abordar una
completa integraci�n, de la que se derivar�n considerables ahorros.
Otra de las propuestas responde a la adecuaci�n de los estatutos sociales a lo dispuesto
en la Ley 55/99 en materia de retribuci�n de los administradores y personal de la
Compa��a. Con ello se responde al deseo de involucrar a un n�mero creciente de
trabajadores de la Compa��a en el objetivo de creaci�n de valor, medido como aumento de
la cotizaci�n. Creemos que los intereses de los accionistas tienen que estar en
confluencia con los que trabajamos en la sociedad, expresado en el valor de la acci�n.
Pensamos que no hay mejor gu�a para orientar los objetivos individuales que la respuesta
del mercado a los logros.
Por �ltimo, como es preceptivo, el Consejo somete a la Junta General la propuesta de
distribuci�n de los resultados del ejercicio de 1999.
12. GOBIERNO CORPORATIVO
Me gustar�a referirme a continuaci�n al sistema de Gobierno Corporativo, aspecto que
consideramos de suma importancia en el esquema de gesti�n y control de nuestra
Compa��a.
Repsol YPF tiene asumidos los principios de Gobierno Corporativo recomendados en los
principales mercados financieros. El vigente Reglamento fue aprobado por el Consejo de
Administraci�n de Repsol en 1997, consciente de la gran relevancia que, d�a a d�a, los
inversores en los mercados financieros m�s desarrollados atribuyen, en su proceso de toma
de decisiones, al Gobierno de las Sociedades.
La citada relevancia se fundamenta en la arraigada creencia de que los principios b�sicos
que integran el concepto de Gobierno de las Sociedades, sobre todo la transparencia en la
gesti�n y la potenciaci�n de la profesionalidad, independencia y responsabilidad de los
Consejeros, constituyen condiciones esenciales de una gesti�n societaria orientada a lo
que debe ser su fin primordial, el incremento del beneficio y el aumento del valor de la
sociedad en inter�s de todos sus accionistas.
En el ejercicio de las competencias que le atribuye el vigente Reglamento del Consejo de
Administraci�n, el Comit� de Auditor�a y Control ha evacuado informe en el sentido de
considerar plenamente satisfactorio el cumplimiento del Reglamento del Consejo de
Administraci�n durante el ejercicio 1999. Igualmente considera que dicho Reglamento se
ajusta razonablemente a las pautas recogidas por el C�digo de Buen Gobierno auspiciado
por el Gobierno espa�ol y difundido en 1998, un a�o despu�s de la aprobaci�n de
nuestro reglamento, y que recoge en su estructura y articulado gran parte del contenido de
nuestras normas internas.
13. AGRADECIMIENTOS
Quisiera, para finalizar, manifestar una vez m�s mi reconocimiento a los miembros del
Consejo de Administraci�n y al equipo directivo, as� como a todos los empleados del
Grupo Repsol YPF, por la labor realizada durante todo el a�o y especialmente por el
�xito de la integraci�n de Repsol YPF, un proceso basado en la complementariedad y
capacidad de ambas Compa��as.
Nos sentimos orgullosos de las ra�ces argentinas de nuestra Compa��a y procuraremos que
nuestra actividad redunde en beneficio de la sociedad, en su conjunto, de ese gran pa�s
hermano.
A todos ustedes, me gustar�a reiterarles mi agradecimiento por la confianza depositada, y
asegurarles que seguiremos esforz�ndonos por hacer crecer su patrimonio y maximizar la
rentabilidad de su inversi�n como accionistas de Repsol YPF, tal y como lo hemos hecho en
el pasado. Quedo a su disposici�n para las preguntas que ustedes quieran formular.
Muchas gracias. |