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Hay tres tipos principales de suelo atendiendo a la textura y para conocerlos basta con observar ciertos detalles que veremos a continuaci�n.
Coja un pu�ado de tierra del jard�n y cierre la mano. Si queda suelta al apretarla y presenta una textura seca, estamos en presencia de un suelo arenoso que filtrar� el agua muy bien y por ello no retiene los nutrientes. Es f�cil de trabajar pero necesita m�s mantenimiento.
Cuando el pu�ado de tierra se queda apelmazado sin perder la forma de los dedos y adem�s el color es p�lido, la superficie brillante y pegajosa, el suelo es de naturaleza arcillosa y retendr� mucho el agua por lo que las ra�ces de las plantas sufren por falta de aireaci�n. Las praderas que amarillean a pesar de estar bien regadas es porque el suelo es muy arcilloso y retiene agua produci�ndose asfixia radicular. Es un suelo que se debe mejorar a�adiendo arena y mezclando.
Si el pu�ado de tierra guarda la forma sin romperse durante un instante pero queda suelto en unos momentos, el suelo es limoso (intermedio entre los otros dos) y es uno de los suelos m�s �tiles para la gran mayor�a de las plantas del jard�n.
La acidez o alcalinidad del suelo (el PH) es otro factor a tener en cuenta a la hora de plantar, hay plantas como las hortensias, las azaleas, skimias, rododendros... que no viven bien si el suelo es de naturaleza alcalina; necesitan tierra de brezo o de casta�o para desarrollarse con �xito.
Para plantar es esencial trabajar bien la tierra cavando en profundidad y en la medida de lo posible corregir los defectos que presente. Si el suelo es arcilloso, a�ada arena de r�o y un buen sustrato org�nico mezcl�ndolos muy bien. Cuando el suelo es arenoso conviene a�adir turba abonada que tambi�n mezclar� bien. Una buena preparaci�n de la tierra ahorrar� tiempo y esfuerzo pero si elige la planta adecuada para su tipo de suelo obtendr� los mejores resultados.
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