El mecanismo en cuesti�n es relativamente sencillo: consiste en aspirar las
bolsas de basura a trav�s de una red de tuber�as subterr�neas y transportarlas
hasta grandes contenedores. La fuerza de absorci�n es producida por
compresores que generan un vac�o parcial en la red, como hacen las
aspiradoras dom�sticas. La recogida neum�tica de residuos est� ganando adeptos
en los pa�ses desarrollados. Desde su implantaci�n en Espa�a, con una
instalaci�n realizada en Cartagena (Murcia) en 1990, el sistema no ha dejado de
extenderse. En la actualidad, algunos barrios de Barcelona y Sevilla, el barrio
g�tico de Palma de Mallorca, el centro hist�rico de Le�n, el casco medieval de
Vitoria, adem�s de Sabadell (Barcelona) y algunas �reas residenciales de la
provincia de Madrid como Majadahonda, Legan�s y Alcobendas, cuentan con sistemas
de recogida neum�tica.
Cada espa�ol genera por t�rmino medio 1,2 kilos de basura al d�a. Y parece que nuestra capacidad para producir desechos aumenta
a medida que lo hace nuestro nivel de vida. Por eso no es de extra�ar que la
recogida de residuos se haya convertido en un aut�ntico quebradero de cabeza
para los ayuntamientos. Basta recordar acontecimientos como los ocurridos en
Segovia el pasado verano, cuando fue declarada una huelga de recogida de basura
que dur� doce d�as. Las 500 toneladas de desechos que se acumularon en las
calles comenzaron a descomponerse r�pidamente por las altas temperaturas, y al
insoportable olor hubo que sumar pronto los riesgos sanitarios por posibles
brotes de fiebre tifoidea, salmonelosis y afecciones gastrointestinales. El
Ayuntamiento tuvo que declarar situaci�n de emergencia, y no era para menos.
Pero, incluso cuando el sistema de recogida funciona, la basura es uno de
los grandes problemas medioambientales de las �reas urbanas. Los
tradicionales contenedores generan en su entorno suciedad y malos olores. Y los
camiones de la basura, contaminan el aire y quitan el sue�o a muchos ciudadanos
que no acaban de acostumbrarse a sus serenatas nocturnas. Por fortuna, las
exigencias ambientales derivadas de una mayor conciencia ciudadana exigen
mecanismos de recogida selectiva de los distintos tipos de basura, con lo
que los contenedores crecen por doquier. A menos que se cuente con un sistema de
recogida neum�tica. Sus usuarios depositan la bolsa de basura en unos buzones
situados, seg�n el dise�o de la infraestructura, en la v�a p�blica, en las zonas
comunes de un edificio e incluso en los portales o en el propio domicilio. La
basura permanece all� temporalmente; a intervalos de tiempo programados desde
un ordenador se procede al vaciado de los buzones. Entonces, la basura cae
en una tuber�a y, gracias a unos potentes turboextractores, es transportada a
una velocidad de unos 60 km/h hasta la central de recogida, donde es compactada
en contenedores.
Desde la creaci�n del sistema, las empresas instaladoras han ido
adapt�ndose a la normativa europea para permitir la recogida selectiva,
mediante distintos buzones que permiten enviar cada tipo de basura a su
contenedor correspondiente. En las primeras instalaciones, que se hicieron antes
de la puesta en marcha de la separaci�n de los residuos en origen, se ha optado
por diferenciarlos por el color de la bolsa en el que llegan a la central
de recogida. A las ventajas que supone retirar camiones y contenedores de las
calles, habr�a que a�adir otra importante: con este sistema se fomenta la
recogida selectiva. Seg�n una reciente encuesta de ECOEMBES, la entidad que
gestiona la recogida selectiva de envases para su tratamiento y reciclaje, un
39% de los que no reciclan lo hacen por la falta de contenedores cerca de su
domicilio. Aqu� lo tienen, incluso, en su propia casa.
Pero no hay que olvidar algunos inconvenientes, como la elevada inversi�n
inicial que exige y la necesidad de contar con un alto grado de colaboraci�n
ciudadana. En Legan�s han llegado a encontrarse bater�as de autom�vil y otros
residuos demasiado grandes que, en ocasiones, han atascado el sistema, a todas
luces muy vulnerable a acciones vand�licas. Cuando se producen esos atascos, hay
que succionar a plena potencia desde la central. Pero si esto no da resultado la
�nica soluci�n es recurrir a un operario capacitado para soportar estrecheces,
que se introduzca en las tuber�as �de medio metro de di�metro� y saque las
bolsas de basura a mano. Algunos vecinos de zonas que cuentan con recogida
neum�tica se han quejado por los malos olores que desprenden las
instalaciones en �pocas de calor y por el ruido que producen los compresores
cuando se ponen en marcha, lo que debe suponer un evidente desenga�o para
quienes pensaban librarse del olor de los contenedores y el ruido del cami�n de
la basura.
Aunque no est� exenta de problemas, la recogida neum�tica parece un
sistema m�s higi�nico y respetuoso con el medio ambiente que los
contenedores tradicionales. Sin olvidar que, tengamos el sistema que tengamos,
lo m�s ecol�gico es disminuir nuestra producci�n de residuos.
�SAB�AS QUE�?
- Cartagena cuenta con la primera instalaci�n que se hizo en Espa�a, en 1990,
aunque el espaldarazo definitivo a este sistema lleg� en 1992 con su
implantaci�n en la Villa Ol�mpica de Barcelona.
- El municipio de Majadahonda (Madrid), de 45.000 habitantes, recoge la
basura de alrededor de un 90 % de sus vecinos con este sistema. En Suecia, se
recoge neum�ticamente hasta un 35% del total de la basura.
- El sistema de recogida neum�tica de residuos urbanos es aplicable en
situaciones desde 500 viviendas. Una central de recogida puede recibir basura de
hasta 8.000 viviendas, aproximadamente 25.000 habitantes.
- La vida de estas instalaciones oscila entre los 40 y 50 a�os. La primera
instalaci�n de este tipo, realizada por CENTRALSUG en 1961 en un hospital de
Solleftea, una peque�a ciudad en el norte de Suecia, todav�a est� en
funcionamiento. CENTRALSUG es inventor del sistema y l�der mundial del
sector.