�C�mo lo han hecho? Los presupuestos dependen cada vez
menos de las taquillas obtenidas en el propio estadio, una fuente que
hist�ricamente hab�a sido el eje central de ingresos. A cambio, se ha impuesto
una constante b�squeda de petr�leo en el subsuelo del deporte rey.
La raz�n de tanta parafernalia responde a
una suculenta cifra: 74.000 millones de pesetas. Son los que
invertir� en fichajes esta temporada la Liga Espa�ola. Hay de todo: los
participantes de la Champions League
tiran la
casa por la ventana mientras el Athletic y los de la UEFA apuestan por lo
conocido.
La competici�n espa�ola es la
segunda m�s ostentosa del mundo
tras la liga italiana (que invierte 85.000 millones anuales), y se encuentra muy
por delante de Francia (52.500 millones), Inglaterra (33.000) o Alemania
(14.000)
Lo que est� por venir
�C�mo ser� el panorama en cinco, diez a�os?, se
preguntar�n muchos aficionados. Los m�s puristas reclaman: nada de estructuras
austeras sin visi�n de futuro, ni comprar cara a la galer�a, ni
presidentes-entrenadores. No a los fichajes
ex�ticos y prohibido vender humo. S�, en cambio, a las
salidas a Bolsa, a la entrada de los medios de comunicaci�n en
los accionariados, al f�tbol por Internet, a los
canales tem�ticos
para clubes, al sat�lite y al cable.
Porque los tiempos cambian, y si tradicionalmente el parn�
futbolero se obten�a a trav�s de la publicidad en las camisetas, las
quinielas y los contratos televisivos con la cadena p�blica o auton�mica de
turno, el espect�culo del bal�n busca ahora otros protagonistas m�s rentables.
El m�s vistoso: el merchandising o venta de art�culos, �deportivos
o no, todo hay que decirlo� con los colores y escudo de tu equipo favorito.
El m�s suculento: el pay per view o PPV �pago individualizado por
un partido en concreto� que, sin duda, emerge como el buque insignia del futuro
del f�tbol.
Seg�n apuntan todos los c�lculos, se espera
que haya 4,4 millones de abonados en Espa�a en el a�o 2004
, que generar�n en torno a 1,5
billones de pesetas, a lo que hay que sumar los derechos de imagen de los
jugadores.
RICOS Y FAMOSOS
Porque la imagen de un futbolista vale ahora mucho m�s
que en ninguna otra �poca del deporte rey. Esta es, sin duda, otra de las
tendencias m�s punteras del balonpi� como fen�meno social: sus hombres cambian
con portentosa versatilidad la portada de los diarios deportivos por los
de la prensa rosa.
Ronaldo, Beckham, Guti, Suker, Torrisi...
no son todos los que est�n, pero s� algunos de los ejemplos m�s recientes de
futbolistas convertidos en objeto de deseo de muchas aficionadas. Lo que
explica, en parte, el creciente inter�s de las mujeres por el
f�tbol,
un deporte que, aunque todav�a
monopolizado por los hombres, cada vez deja m�s cancha a las f�minas.
Quiz�s sea esta expansi�n de n�meros y tipo de portadas en los
medios, el fen�meno que sit�a al f�tbol como acontecimiento de inter�s general,
a puertas de estar por encima del bien y del mal... Y a�os luz m�s all� del
simple amor a los colores sobre el que se
ciment�.