Esta circunstancia est� provocando que los electrodom�sticos dejen de ser los
reyes de la casa. Las principales compa��as distribuidoras promocionan los
llamados gasodom�sticos, es decir, lavadoras, lavavajillas,
secadoras o vitrocer�micas que funcionan a gas. Su precio es todav�a un
poco m�s elevado, pero a la larga son m�s ventajoso,
tanto desde el
punto de vista econ�mico como ambiental.
Ventajas
Entre los
combustibles f�siles, el gas natural es la fuente de energ�a m�s limpia y menos
contaminante. Se trata tambi�n de un combustible que proporciona energ�a sin
tener que pasar por una previa transformaci�n, evitando el encarecimiento y
desperdicio del producto Todo esto lo convierte en una fuente eficaz y
competitiva, no solo en el comercio y la industria sino tambi�n, y cada vez m�s,
en el hogar. Para aprovecharnos de todas estas ventajas que nos ofrece el gas
natural, y de entre las que destaca considerablemente el
ahorro,
han sido
dise�ados los gasodom�sticos. El gas natural puede utilizarse en los hogares
para cocinar, lavar y secar, y obtener agua caliente, calefacci�n y
climatizaci�n. Y en el jard�n, el gas natural permite cocinar en barbacoas y
calentar patios y terrazas.
Tipos de gasodom�sticos
Actualmente podemos encontrar en el mercado un
tipo diferente de gasodom�stico
para cubrir cada una de las necesidades que surgen
diariamente en el hogar.
Desde
vitrocer�micas hasta calienta-patios y barbacoas, pasando por hornos,
lavavajillas, neveras, secadoras, lavadoras, calentadores, acumuladores,
calderas para calefacci�n y agua caliente, radiadores murales, chimeneas y
estufas.
En la cocina, las vitrocer�micas son, en la actualidad,
los m�s modernos equipos de cocci�n. A su limpieza y comodidad se a�ade la
econom�a del gas natural. Los gasodom�sticos para cocinar con
gas, como por ejemplo, las encimeras y cocinas mueble, est�n equipadas
ahora con los dispositivos m�s modernos: encendido electr�nico y sistemas
termopar que cortan el paso del gas si se apaga la llama. Los hornos de
gas son
programables, autolimpiables y disponen de un encendido autom�tico. El vapor de
agua de la combusti�n del gas permite, en estos hornos, que los alimentos no se
resequen. El gas natural tambi�n se aplica a las lavadoras y a los
lavavajillas,
que usan el agua
calentada por la caldera o calentador de agua y consiguen sustanciales ahorros
de tiempo y dinero. Las secadoras pueden instalarse aisladas o en columna con la
lavadora.
Los calentadores de gas natural producen agua caliente al instante y sin l�mite. Estos
calentadores funcionan s�lo cuando se necesita agua caliente, lo que permite un
m�ximo de ahorro de energ�a. Los acumuladores almacenan agua caliente para
cuando se necesite en varios puntos grandes cantidades. El gas natural tambi�n
permite calentar los hogares alcanzando el m�ximo confort. Las calderas de
calefacci�n mixtas (calefacci�n m�s agua caliente) pueden ser para una solo
vivienda (individuales) o para todo un edificio o urbanizaci�n (colectivas).
Estas calderas son regulables y programables para adaptarse a las necesidades de
cada hogar y cada momento. Los radiadores murales aut�nomos
producen un calor instant�neo s�lo en la habitaci�n que se desee y no consumen
aire interior de la vivienda. Las chimeneas de gas natural tienen una llama
real, no producen cenizas ni rescoldos y se encienden autom�ticamente. El gas
natural ofrece la m�xima econom�a en la climatizaci�n de los hogares, con
equipos modulares que pueden adaptarse a gran parte de las necesidades
existentes. En el jard�n, las barbacoas ofrecen limpieza, puesto que no producen
cenizas ni otros residuos s�lidos. Los calienta-patios generan una campana de
ambiente templado que permite aprovechar terrazas y jardines incluso en �pocas
fr�as.
Instalaci�n y seguridad
Para la instalaci�n de los gasodom�sticos es preciso
hacer llegar la toma de gas hasta las proximidades del aparato. En ocasiones
esta adaptaci�n requiere de peque�as obras que deben ser realizadas por un
instalador autorizado. Pero a diferencia de otros aparatos dom�sticos que
funcionan a gas, la entrada del combustible en los gasodom�sticos se
produce a trav�s de tubos met�licos flexibles,
en lugar de
los cl�sicos tubos de goma con fecha de caducidad. Estos tubos met�licos son
resistentes al calor, no caducan e incorporan una v�lvula de seguridad que
cierra el paso del gas en caso de desconexi�n.
�SAB�AS
QUE...?
-Uno de los gasodom�sticos m�s evolucionados son las
lavadoras bit�rmicas,
equipadas con dos tomas de agua
independientes, una para el agua fr�a y otra para la caliente. De acuerdo al
programa y a la temperatura seleccionadas, la lavadora toma el agua fr�a
directamente de la red o el agua caliente procedente del calentador o caldera a
gas de la vivienda. Gracias a esto se reduce el tiempo de lavado en un 25% y
suponen un ahorro energ�tico del 30% respecto a las lavadoras
tradicionales.
- En las secadoras el coste del ciclo de secado
llega a ser un 60% menor
con los aparatos que funcionan a gas natural (unas 24 pesetas frente a
las 61 pesetas que gastan las secadoras tradicionales) y sus prestaciones son
similares a sus equivalentes el�ctricos
- Los lavavajillas a gas suponen un ahorro del
35% del coste energ�tico.
Aprovechan para su funcionamiento el agua precalentada por el calentador, la
caldera o el acumulador de gas natural, lo que reduce el tiempo de lavado. La
diferencia fundamental con los lavavajillas el�ctricos radica en el nivel de
temperatura que pueden recibir, que va de 55�C hasta los 90�C, sin olvidar el
menor impacto ambiental cuando el agua se calienta con una energ�a m�s
limpia.
LO PR�XIMO
El futuro ya est� aqu� en lo referente a
gasodom�sticos. Las vitrocer�micas son una de las �ltimas novedades en
esta gama de aparatos dom�sticos a gas.
En general las encimeras de vitrocer�micas constituyen un
sistema de cocci�n eficaz y preciso, est�ticamente agradable, seguro en su
utilizaci�n y, sobre todo, de gran facilidad de limpieza. A esto se
debe a�adir, en el caso de las vitrocer�micas a gas, un importante ahorro
energ�tico que supera el 50% frente a las el�ctricas. Este menor consumo
se debe b�sicamente a la mayor respuesta energ�tica del gas, que
eleva la temperatura de la placa de forma r�pida y controlada; y
a la existencia de dos zonas de cocci�n, una activa y otra pasiva. La
zona activa funciona con el quemador a gas mientras la placa est� encendida,
y la zona pasiva funciona con el quemador apagado, aprovechando la temperatura de los gases
de la combusti�n.