Fiebre aftosa, peste de peque�os rumiantes, dermatosis nodular, fiebre del
Valle del Rift, fiebre catarral del cordero, peste equina, peste porcina
africana y peste porcina convencional, son entre otras, las enfermedades de la
"lista A" y que m�s preocupan a los responsables veterinarios del continente
africano.
El pasado a�o, el continente revivi� un brote epid�mico de fiebre aftosa que
registr� casos en pa�ses donde en a�os anteriores no hubo precedentes, situaci�n
de la que son excepci�n Argelia, Marruecos o T�nez que, por el momento,
mantienen sus caba�as a salvo de una enfermedad cuyos serotipos no han sido
identificados todav�a.
As�, en Egipto, donde el �ltimo caso de fiebre aftosa tuvo lugar en 1997,
registr� un nuevo foco de la epidemia en junio de 2000, mientras que en Malawi,
tras un a�o de ausencia, la enfermedad reapareci� en mayo del mismo a�o en el
distrito de Mzimba, situado al noroeste del pa�s.
Otros Estados afectados fueron Zambia -tres focos se�alados el pasado a�o a
causa del transporte transfronterizo de bovinos-, Namibia -donde las autoridades
combatieron la enfermedad mediante vacunas aplicadas al ganado del foco
detectado en agosto de 2000 en Caprivi oriental y sus alrededores- y
Sud�frica.
La regi�n sudafricana dio a conocer ese mismo mes el primer brote de fiebre
aftosa registrado desde 1957 fuera de una de las zonas de control de la epidemia
y que afect� a la caba�a porcina de una explotaci�n localizada en la provincia
de Kwazulu-Natal infectada por un virus del tipo O, seg�n informaron las
autoridades locales.
Las posteriores investigaciones demostraron que el porcino de esta granja fue
alimentado con pienso graso comercializado de forma ilegal, procedente de un
cargamento extranjero desembarcado en el puerto sudafricano de Durban, lo que,
probablemente, origin� la epidemia, en opini�n de los veterinarios de la
zona.
Entre las acciones ordenadas para frenar esta enfermedad, el semanario
agr�cola franc�s destaca la inmovilizaci�n del ganado localizado en un margen de
20 kil�metros alrededor de la zona de restricci�n, a parte del sacrificio de los
animales situados en un radio de tres kil�metros a partir de la �rea
afectada.
El virus de fiebre aftosa del serotipo SAT 1 aparece por primera vez en tres
explotaciones bovinas de la provincia sudafricana de Mpumalanga en noviembre de
2000, contagiado, seg�n las conclusiones de la investigaci�n realizada al
respecto, por una manada de b�falos del Parque Nacional de Kruger, pr�ximo a
estas explotaciones.
Para erradicar la epizootia, que se extendi� desde el citado foco de Kruger
hasta el interior de la zona de control de la enfermad y en concreto a dos
explotaciones compuestas en su integridad por ganado ind�gena, las autoridades
sanitarias pusieron en marcha, desde el 15 de diciembre de 2000, un programa
urgente de vacunaci�n.
La excepci�n fueron los focos aparecidos en la regi�n sudafricana de
Swaziland, donde los casos registrados se debieron en exclusiva a los virus
contagiados por animales importados y no a un epidemia originada de forma local
como era habitual hasta el momento.
Sin embargo, no se respetaron las medidas sanitarias de precauci�n, seg�n han
constatado las autoridades veterinarias, a pesar de que las caba�as bovina,
ovina y caprina fueron vacunadas contra el virus generador de la fiebre aftosa y
�stas fueron tambi�n puestas en cuarentena, afirma el art�culo de "Afrique
Agriculture". EFEAGRO