Gibernau y Roberts ya fueron compa�eros
de equipo en 1993 en el Open Ducados y desde entonces ambos se han llevado muy
bien. El campe�n del mundo, no obstante, ya le ha avisado "ser� bienvenido
siempre y cuando trabaje en equipo y no haga la guerra por su lado". Lo cierto
es que Sete est� como un ni�o con zapatos nuevos tras su primera toma de
contacto: "Da la impresi�n que la moto corre menos que la Honda, pero el chasis
va muy bien y la tracci�n es buena. La curva de potencia es bastante plana y la
moto es muy conducible y lo que pierdes por falta de potencia lo ganas
traccionando".
El ya piloto de Suzuki �luci� su nuevo mono ya en el
primer entrenamiento- quiere olvidarse cuanto antes del 2000. "No quiero
comparar mi primera toma de contacto con la Suzuki con lo que he hecho este a�o
porque no me sirve de referencia. Lo m�s importante es que me vuelvo a encontrar
bien, animado e ilusionado. Tengo que adaptarme, pero la primera impresi�n es
buena y eso ya es un signo positivo".