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Informe especial: Museo del Puerto de Ing. White - Bahía Blanca.Proyecto "El Museo como una aula enorme".Fiesta y trabajo en un museo comunitario.El Museo del Puerto, creado en 1987 por iniciativa de un grupo de vecinos, es un museo comunitario ubicado en el puerto de Ing. White, a 7 km. de la ciudad de Bahía Blanca (Argentina). Su sede es un edificio de chapa y madera sobre pilotes construido en 1907 por la compañía inglesa del Ferrocarril del Sud para el Resguardo de Aduana. Entre sus diez salas se cuentan �la peluquería�, �la cocina�, �el bar� y �el aula�. Pero la labor del museo no se limita al edificio, y es precisamente el trabajo con el patrimonio natural y cultural del pueblo aquello que lo distingue.El museo fue creado con la convicción de la necesidad de establecer un �ida y vuelta� constante entre la institución y los vecinos. Ing. White, que surgió a fines de siglo pasado como parte del proyecto modernista del progreso (capital inglés y músculos de inmigrantes), fue un pueblo con mayoría de italianos y españoles que recibió además a croatas, griegos, judíos, belgas y polacos entre otros grupos de extranjeros. El movimiento incesante del puerto se dividía en tres grandes franjas de trabajo: el ferrocarril, la estiba y la pesca de flota amarilla. Hoy hay un paisaje de rápidas construcciones, nuevo lenguaje ("complejo petroquímico", "plantas fertilizantes"), trabajadores nómades y maquinarias complejas. Y es desde allí que el Museo del Puerto trabaja con la historia inmigratoria y actual de los vecinos a fin de rescatar su vida cotidiana y motivar, en particular en los visitantes de las escuelas, una percepción intensa del presente. Durante los primeros diez años se han utilizado variadas estrategias: creación de una cocina donde vecinos de las distintas colectividades ofrecen sus tortas y dulces según recetas de madres y abuelas, registro y publicación de historias de vida, organización de bailes y "comilonas" en el patio del museo, realización de talleres con vecinos y chicos para las escuelas, participación en las festividades locales (procesión de San Silverio, patrono de los pescadores) y también armado de muestras - encuentro y procesiones de vestuario fantástico y monumental. Esta diversidad de acciones se fue gestando a partir de la experiencia. No se tuvo de antemano un �modelo� para �hacer un museo comunitario�, si bien tampoco creemos que ese �modelo� exista, ya que las comunidades con las que (y para las que) los museos trabajan se modifican por propia dinámica. Pero luego de los primeros diez años sentimos la necesidad de comenzar a �re-pensarnos� a fin de pautar y afianzar nuestras acciones más significativas. En esto consistió el proyecto presentado al concurso YPF �Innovación en Museos� (1997) por el que fuimos subsidiados por dos años.
El ProyectoEl proyecto "El museo como un aula enorme" se inició en agosto de 1998 y finalizará en julio del 2000. Sus objetivos son sistematizar las tareas del museo a partir de la consolidación y funcionamiento coordinado de cuatro áreas: �Archivos�, �Editorial�, �Cocinas� y �El Museo Fuera de Casa�. Estos ámbitos no implican un espacio físico concreto sino �zonas� que sostienen una lectura de nuestra acción como museo comunitario. Áreas del Museo:ARCHIVOS: en la calle El área conformada por los archivos Oral, Fotográfico y Documental tiene como objetivo lograr que los archivos alcancen la calle una y otra vez. La presencia del material en el pueblo vuelve �visibles� las intenciones del museo y promueve ocasiones múltiples para los encuentros con los vecinos. La tarea implica una relación constante entre los archivos oral y fotográfico: una imagen invita a hablar y las voces hacen hablar a la imagen. EDITORIAL: voces e imágenes de los vecinos En la Editorial se reelaboran los relatos e imágenes a fin de �devolver� las historias a los vecinos. Esa �vuelta a la comunidad� es la característica fundamental del trabajo, en particular porque no se trata de la �reproducción� de sus voces sino de un nuevo armado en el que sus relatos están cruzados por las propuestas del museo sobre los modos de contar la historia. La creciente teoría académica sobre �historia oral� suele reducir los relatos a una fuente más de información sin prestar atención a los matices del �habla� ni preocuparse por las lecturas que luego de la elaboración pudieran hacer los entrevistados. �Qué historias le interesan al museo? Las historias del trabajo, las historias de la fiesta, las historias de cocina, pero también esos relatos que conocen todos en una comunidad. En los dos últimos años se ha trabajado a partir de tres propuestas: cuadernos para maestras, hojas de receta y libros de cocina, videos barriales. Los cuadernos para maestras son la instancia a través de la cual el museo intenta replantear los modos de contar la historia en la escuela, con el objetivo de poner menos próceres en escena y más preguntas. Los folletos y libros sobre cocina exhiben la voluntad de presentar los detalles de un mundo al parecer "demasiado habitual" y que, sin embargo, cobra en las voces la intensidad del trabajo y las vivencias de la familia y la mujer. Los videos presentan a vecinos que cantan en sus casas, miran la telenovela de la tarde, van a buscar agua a una canilla pública o muestran los pájaros de su patio, y son difundidos en espacios no tradicionales aunque representativos para el barrio: en 1999 se realizaron funciones en un almacén, un sábado a la mañana, mientras los vecinos hacían las compras. COCINA: encuentro y brindis / talleres y escuelas La Cocina es el ámbito donde domingo a domingo vecinas cocineras, inmigrantes y descendientes de inmigrantes preparan tortas y masitas con las recetas de sus abuelos; es la ocasión de nuestras acciones favoritas: comer � recordar � conversar - brindar. La Cocina de los Domingos supone un museo comunitario a pleno: vecinos y visitantes componen una situación que no necesita de guías sino del arte del anfitrión (la señora que atiende como si el museo fuera su casa). Pero el espacio físico de la cocina está sostenido, en el museo, por una presencia conceptual que se extiende al resto de las actividades. Por eso la Cocina es también el espacio elegido para realizar el trabajo del museo con las escuelas. En los talleres para chicos se invita a uno o más vecinos para que compartan sus experiencias con chicos de las escuelas primarias del puerto. La intención es mostrar que la historia es de carne y hueso, pero el taller genera además otros efectos: por un lado, el vecino siente, dada la autoridad con la que considera a la escuela, que su historia es reconocida; por otro, los chicos establecen (en muchos casos por primera vez) una relación en la que los vecinos ocupan el lugar de �narradores�. Los talleres para maestras están ligados a los cuadernos y �revisan� temas tradicionalmente poco conversados con el aporte de especialistas: la cuestión indígena, por ejemplo, o la distancia que existe entre la lengua escolar y la de la calle o la casa
EL MUSEO FUERA DE CASA: historia plástica música teatro poesía El trabajo no termina en casa. Para el Museo del Puerto �navegar es necesario�. Y así nos movemos (museo � kermesse) con el fin de armar, más allá del edificio, espacios de encuentro o Procesiones fantásticas. Los espacios de encuentro son �instalaciones sociales� que comenzamos a armar año tras año, a partir de 1992, en la ciudad vecina de Bahía Blanca. Algunos de esos espacios fueron: una cancha de fútbol (con tribunas teñidas por las imágenes de la historia del país contada desde la vinculación entre política y deporte), el taller de una modista de vestidos de novias (con confesionarios donde se podían escuchar las historias de amor más inquietantes del pueblo), un salón de baile (con un pequeño escenario donde día a día músicos de la ciudad tocaban para las parejas de ayer y de hoy) y una exposición de �testas coronadas� (un posible relato de la historia argentina a partir de lo que se �lleva sobre la cabeza�: un gorro de policía, un casco de bombero, una boina estrellada...). Para el proyecto YPF realizamos Il vero White, del infierno al infiernillo, una cantina con un paseo anexo (virado al rojo de los hornos donde se cocinaban cazuelas para miles de comensales) por los momentos claves del relato de los �excesos�: imágenes del gigante Gargantúa, de �La última cena� de Leonardo y la representación de platos del lenguaje (�este nene está para comérselo�, �la come-hombres�, �comer como un pajarito�). Creemos que las intenciones de un museo preocupado por la historia no deben ser ajenas a las herramientas usualmente pensadas para un museo de arte u otro tipo de museos. Es decir: se trata de revisar si las etiquetas que intentan definir de una vez y para siempre a cada museo (a nosotros nos tocaría en ese caso la de �histórico - regional�) no suelen limitar las acciones y los modos de llevarlas a cabo. Desde esta perspectiva, por ejemplo, hemos comenzado a trabajar en estos últimos años con objetos inventados o �de cotillón� quitando el énfasis sobre el objeto patrimonial. La labor del museo se puede llevar adelante al margen de las colecciones y del edificio. No alcanza conservar sin crear. No queremos, por así decirlo, la memoria de los muertos; queremos la memoria de los que viven aquí y ahora, ya sea en la calle, ya sea en el recuerdo incesante. Por eso la Procesión Fantástica, un ejemplo evidente de que la historia no sólo se cuenta desde �la disciplina de la historia� y de que la historia también se hace de sueños: la plástica, la literatura, el teatro y la música ejercitan la creatividad como un elemento imprescindible a la hora de cuestionar y armar planteos sobre el presente. La Procesión Fantástica es una convocatoria para crear vestuarios monumentales (de una escala mayor a la humana) con materiales no tradicionales. Es una gran fiesta en la que participan distintos sectores de la comunidad: artistas plásticos, soldadores, actores, maestros, herreros, telefonistas, estudiantes de las escuelas de arte y teatro, modistas... A partir de la primera presentación en 1996, ha ido creciendo en forma notable, y en diciembre de 1999 se realizó en un espacio abierto ante más de 2500 personas. El tema de esta última Procesión fue "La Cruza": seres caracterizados por tener un elemento marino (ya sea real, fantástico o conceptual) combinado con un elemento terrestre, aéreo, celestial, infernal o inanimado. Durante la jornada, caracterizada como "Una monstruosidad para despedir el milenio", se presentaron 26 vestuarios: entre ellos, "La Pava del Agua", "El Lobo-Marino Avioneta", "La Anguila Mariposa" y "El Pez Pollito" (fruto de los amores entre una gallina y un pejerrey). Tanto los espacios de encuentro como la Procesión exhiben la voluntad de un museo que no sólo apela a la cabeza o al corazón (propuestas de museos informativos y/o nostalgiosos) sino a los pies (movimiento del baile en las fiestas del museo), a la lengua y el estómago (sabores de la Cocina del domingo), al oído (voces de los vecinos en las salas). El texto de este informe corresponde a una síntesis del artículo "Fiesta y Trabajo en un Museo comunitario", Museo del Puerto de Ing. White, destinado a ser publicado durante el año 2000 en la revista española MUSEOLOGÍA. Autores: Sr. Reynaldo Merlino, Director del Museo; Sr. Sergio Raimondi, a cargo del Área Editorial del Museo del Puerto de Ing. White. |
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