Si bien es cierto que una imagen vale m�s que mil palabras, s� puedes hacerte
una idea aproximada de lo que es el paradigma de la casa futurista, provista de
la tecnolog�a m�s sofisticada al servicio de sus inquilinos y dise�ada a lo
largo de casi una d�cada por el magnate del software.
Su principal
caracter�stica diferencial no reside, curiosamente, en sus fara�nicas
dimensiones, ni en el hecho de disponer de estanque, gimnasio, muelle para
practicar esqu� acu�tico, piscina, sala de conferencias, sal�n de cine o zona de
saltos de trampol�n. Se trata m�s bien de algo tan aparentemente simple como un
alfiler electr�nico.
Al llegar a la residencia de Gates, es obligatorio colocarse uno de estos
alfileres en la ropa, los cuales sirven para estar permanentemente conectado
con los servicios electr�nicos de la casa.
La utilidad de dichos alfileres electr�nicos resulta de lo m�s variado: en
primer lugar, identifican a los portadores de los mismos (con lo que se
convierten de hecho en el mejor antirrobo del mundo, porque el sistema de
servicios electr�nicos ideado por Mr. Gates detectar� autom�ticamente cualquier
movimiento humano no provisto del alfiler de turno). Siguiendo con las
bondades del artilugio en cuesti�n, tambi�n es capaz de detectar la ubicaci�n
exacta de su portador.
Tomando como base los datos que tenga almacenados esta especie de cruce entre
gran hermano y servicio dom�stico, controlar� al transe�nte que, por ejemplo,
se ahorrar� tener que ir corriendo a coger el tel�fono �ya que simplemente
sonar� el m�s cercano a la persona que el sistema interprete como la m�s
susceptible de ser destinataria de la llamada� o recorrer la casa entera para
buscar a alguno de sus semejantes �todos los dispositivos estar�n conectados
entre s�, con micr�fonos opcionales�.
Tambi�n se evita tener que:
encender o apagar luces: �stas se activar�n solamente
en caso de ausencia de luz natural y en las estancias ocupadas, salvo
excepciones;
pasar fr�o o calor: calefacci�n y
refrigeraci�n a la espera de tu presencia para empezar a funcionar;
abrir o cerrar grifos, puertas y ventanas;
quedar a expensas de un apag�n de luces: si el
mismo se produce, se echa mano de un acumulador de energ�a el�ctrica;
molestar con el volumen de la tele o el equipo de
m�sica: insonorizaci�n autom�tica de la habitaci�n en cuanto se rebasen x
decibelios.
Adem�s, se puede programar una conexi�n del sistema con el exterior para cuando haga falta hacer la compra.
As�, se puede hacer una revisi�n peri�dica de la cantidad de alimentos y
art�culos de droguer�a, textil o librer�a, entre otros, que se necesitar�n en
breve, y el mayordomo virtual se pone en contacto v�a EDI (intercambio
electr�nico de informaci�n) con los establecimientos del ramo, comparando
precios, variedad de surtido y plazos esperados de entrega.
El propio Bill, en un alarde visionario, asegura que los adelantos
tecnol�gicos incorporados a su humilde morada ser�n accesibles a las clases
medias en apenas una d�cada.
Y lo dice alguien que vaticin� el �xito de cierto sistema operativo de muy
f�cil manejo y el auge de las autopistas de la
informaci�n...