Barcelona es, sin duda, una cita clave este a�o. Ya que la vuelta del control
de tracci�n, que se realiza en la Ciudad Condal, supone pr�cticamente el
comienzo de una nueva temporada. "Este Gran Premio de Espa�a ser� muy
interesante por la vuelta del control de tracci�n. Es un poco como el comienzo
de una nueva temporada", afirmaba Verstappen.
Y es que el TCS cambia por completo la forma de conducir tanto en las curvas
lentas como en las r�pidas. "No s�lo compensa cuando rompes la tracci�n, sino
que tambi�n act�a cuando empiezas a patinar - explicaba el piloto de
McLaren, David Coulthard - . Y el resultado es una disciplina completamente
nueva". As�, a�ad�a el escoc�s, "mientras que antes tomaba una curva a
192 km/h con el acelerador a medias, ahora la estoy tomando a 200 km/h con el
acelerador a fondo, sabiendo que el auto se corregir� a s� mismo".
Con ello, y tal y como afirmaba Mike Couglan, director t�cnico de Arrows, los
neum�ticos sufren menos, los coches se vuelven m�s f�ciles de conducir y por lo
tanto los pilotos cometen menos errores. Sin embargo, el propio Coulthard
desmiente que esto suponga una mayor igualdad entre los participantes. Lo que
hace es situar, en detrimento de la habilidad de los pilotos, a la tecnolog�a de
los monoplazas como la principal responsable de las diferencias entre ellos.
"Los coches tendr�n mejor agarre y maniobrabilidad, lo que de cualquier modo
continuar� derrotando a los coches con un agarre y una maniobrabilidad menos
efectiva", sentenci� David Coulthard.