| Haz caminos en tu jard�n |
| Por Bel�n Campos |
| |
| Los caminos forman parte del esqueleto del jard�n, son los elementos que no cambian con las estaciones, con el tiempo. Son los ejes que unen dos zonas directamente con una l�nea recta o insinuando un paseo. |
|
| |
|
|
| |
Usualmente el punto de partida es m�s ancho ya que nos da
opci�n a mirar y a decidir la direcci�n, como si fuera el recibidor de una
casa.
La forma, el tama�o y el color depender� de las
caracter�sticas del propio jard�n
y de la vivienda pero siempre nos debe conducir a algo: un cenador, un banquito, un
elemento de agua o incluso al mismo punto de partida. Recomendamos elegir las
formas y colores m�s sencillos: el camino, no ha de ser el protagonista del
jard�n, sino un elemento m�s. Es algo permanente y duradero y debe armonizar en
cada estaci�n del a�o con el propio jard�n y la vivienda.
Al dibujar los caminos
hay ejes muy marcados
que habr� que tener en cuenta, como los que unen
accesos (la calle con la puerta principal o la puerta con la piscina) y hay que
darles mayor anchura que a otros que unen distintas zonas del propio
jard�n.
Para los caminos
principales la l�nea recta es la m�s adecuada pues son eminentemente
funcionales. Los que unen partes del jard�n podr�n variar de tama�o, de forma,
de materiales y determinar�n su estilo, en estos no tiene por qu� primar la
funcionalidad, si bien es cierto que habr�n de ser n�tidos y de f�cil
mantenimiento.
Para una
entrada principal como m�nimo el camino debe tener por lo menos 1,5
metros de ancho
y estar pavimentado; sin embargo
para un sendero es suficiente con 60 cent�metros.
Existen en el mercado una gran
variedad de materiales. Lo id�neo ser�a elegir algo sencillo y funcional, que se
camine bien sobre �l, que dure y que su mantenimiento sea f�cil y poco costoso.
Entre los m�s usuales est�n:
1. Jable Es una tierra volc�nica. Se
extiende con un rastrillo, se riega y se compacta por tongadas con un
rodillo o rulo, asegur�ndose que est� bien nivelado para evitar encharcamientos. Es excelente
para zonas llanas con plantaciones o que reciben mucho sol, pues
el suelo transpira y da la sensaci�n natural de un sendero. Su mantenimiento es sencillo:
se puede barrer suavemente, las malas hierbas se pueden arrancar de
ra�z. Se puede contener con bordillos.
2. Grava Es preciso contenerla con bordillos, es
incomoda para caminar mucho sobre ella aunque su sonido es agradable (recuerda
al agua), hay varios grosores y colores de cantos rodados; si se incorpora una
capa muy gruesa evitar� la aparici�n de malas hierbas, con una sopladora la
limpieza est� asegurada.
3. Piezas de hormig�n prefabricado Pueden ir sobre cama de arena, al igual que los anteriores dejan transpirar el suelo
aunque ya es un pavimento duro. Su limpieza es sencilla y la instalaci�n no es
muy costosa. Las piezas tienen varias formas, tama�os y colores.
4. Losas de piedra Son caras pero si se eligen como las del
entorno, combinan bien y son para siempre, apenas requieren mantenimiento. Es
necesario instalar un sumidero de aguas si van sobre hormig�n.
5. Lajas irregulares Hay que
recibirlas sobre una base de hormig�n. |
|
|
|