| Llegan a tu hogar los dise�os �biom�rficos� |
| Por Tom�s S�nchez Hidalgo |
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| La diferenciaci�n es vital en un mercado tan competitivo como el del dise�o de interiores. Bajo esta premisa, llega el dise�o �biom�rfico�: innovadores utensilios de dise�o para el hogar que �plagian� formas y materiales de la naturaleza sin olvidar, en ning�n momento, su funcionalidad. |
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La Naturaleza, en general, y la Biolog�a, en particular,
ha servido siempre como fuente de inspiraci�n a los gur�s del gremio.
As�, se pueden encontrar numerosos
puntos en com�n entre la Bot�nica y el dise�o de mobiliario
dom�stico,
en lo referente no s�lo a los materiales
empleados sino tambi�n en cuestiones tales como ergonom�a, tiempo esperado de
duraci�n del objeto o impacto medioambiental.
Concretando un poco m�s, tenemos el caso de la fibra de vidrio: a�na ligereza
y un alt�simo grado de rigidez, lo que permite construir un mobiliario con unos
niveles de coste, funcionalidad y durabilidad situados a a�os luz de los
aportados por otros materiales cl�sicos tales como pl�stico, madera,
porcelana, cristal o acero.
Aunque
parezca poco cre�ble, este material comparte much�simas
caracter�sticas
�funcionalidad, distribuci�n del peso y
relaci�n peso/volumen� con la c�scara de huevo, material que puede resistir,
proporcionalmente, una enorme cantidad de peso encima sin que se rompa.
Pues bien, sobre dichas similitudes se han basado los departamentos de
Investigaci�n y Desarrollo de los principales fabricantes de mobiliario a la
hora de optimizar la utilidad de la mencionada fibra.
Pasando a las
formas, aqu� hay a�n menos l�mite a la creatividad humana. S�lo en la categor�a de
accesorios ,
nos podemos encontrar desde los c�lebres exprimidores con forma de ara�a de
Phillipe Starck a l�mparas de escritorio con forma de maceta y planta en
posici�n invertida, abridores modelo fantasma, punzones para hielo que parecen
cactus, cepillos de dientes con forma de espermatozoide, cafeteras con aspecto
de colmena o juegos de salero y pimentero imitando percebes.
Sin
olvidar, claro est�, a las ostras-azucarero, a las esponjas-calculadora o al
ping�ino-tetera. Estamos
hablando, en definitiva, de un dise�o biotecnol�gico ya que toma como punto de partida formas
y comportamientos estructurales que se dan en la propia naturaleza.
Y si
a todo lo anterior se le suma la posibilidad de sorprender al vecindario, ya no
quedan excusas para no decidirse por este mobiliario biom�rfico. |
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